Leonardo Ruiz
"A 30 días del accidente, nunca pensé que podía estar así", señala Franco Caimi. A un mes de su caída en la penúltima etapa del Rally de Marruecos, que le costó la fractura el fémur, el piloto de Yamaha está teniendo una gran recuperación y, por ende, sus esperanzas de participar en el Dakar 2019 han aumentado, aunque como dice él "hay que ser cauto y no acelerar los tiempos recuperación porque puede ser peor".
Franco, que con 30 años está luchando por disputar el que sería su tercer Dakar (arranca el 6 de enero en Lima) hace su rehabilitación diaria y en doble turno en la clínica deportiva Active Sports, donde es seguido por un grupo de profesionales que tienen a cargo su evolución: Ammiel Moyano, kinesiólogo; Pablo Viazzo, osteópata; y Cristian Galera, médico deportólogo.
"Mi idea es tratar de recuperarme lo que mejor pueda, lo más rápido posible y si llego, llego. Si no, no quiero hacer locuras porque puede ser mucho peor. Anticiparse con una lesión así quizás termina siendo peor", sostuvo, y agregó: "También siendo un deporte de riesgo muy alto, tampoco puedo largar sino me siento al ciento por ciento. Difícilmente pueda estar al 100, pero sí tengo que estar en un estado que sea seguro para mí".
Franco recordó su caída, el ocho de octubre mientras disputaba la última fecha del Mundial. "Faltaban 10km para llegar y uno de los ICO (odómetro) empieza a fallar entonces comienzo a sacar cuentas mentales para calcular los metros que iba avanzando de acuerdo a la hoja de ruta, y en un momento golpeé una piedra muy fuerte y empezó a moverse la rueda delantera. Iba con el ICO que se apagaba y la rueda que se movía, entonces disminuyo la velocidad para no arriesgar porque quedaba poco para la llegada. Y en un momento que miraba la rueda delantera porque se estaba moviendo demasiado, me comí un bordo, salí volando y ahí no me acuerdo más", dijo.
"Me desperté 5 o 10 minutos después. Estaba en el piso, no entendía nada, la moto estaba como a 100 metros. Y ahí nomás me di cuenta que tenía la pierna rota. Llamé al helicóptero, que se demoró media hora en llegar y eso no ayudó mucho porque perdí mucha sangre, casi dos litros, y quedé casi anémico", agregó.
Y ahí empezó la pesadilla porque estaba tirado solo en medio del desierto. A los 15 minutos llegó mi compañero Adrien Van Beveren, que se quedó conmigo esperando el helicóptero. Fue terrible todo el traslado con la pierna rota", rememora.
"Tuve un plus muy importante, fui afortunado de que me operaran en Barcelona, en una clínica muy importante donde se atienden los jugadores del Barça. El hecho de haber tenido una cirugía muy buena y muy prolija me ayuda mucho en la recuperación. El post quirúrgico que tuve allá, esos días que estuve rehabilitando en Barcelona fueron muy importantes porque acá llegué moviendo la pierna", comentó.
Sobre lo deportivo, Franco analizó: "Venía muy bien en esa carrera. En realidad, tuve un año muy positivo, llegaba muy confiado al Dakar. Y en Marruecos estaba cuarto, peleando por el podio contra los mejores pilotos del mundo. Fue un golpe psicológico muy grande esta lesión, pero hay que salir adelante".
"El equipo Yamaha me dio un apoyo increíble desde el primer momento y me sacó todo tipo de presiones. Mi mecánico está viajando esta semana a Francia para comenzar a prepararme la moto para la carrera. Somos todos positivos", sostuvo.
Sobre sus reales chances de participar en el Dakar, Caimi dijo; "A principios de diciembre voy a saber si voy a poder correr o no el Dakar. Tampoco puedo llegar y no estar bien preparado. La decisión no será solo mía, escucho a todos. Pero antes necesito meter un entrenamiento intensivo sobre la moto para saber si puedo correr.
Fotos: Fernando Martínez/UNO
