Túnez tuvo un debut para el olvido en el Mundial 2026 ya que cayó frente a Suecia por 5 a 1; la vergüenza y el papelón fue tal que desde la Federación Tunecina de Fútbol decidieron despedir a Sabri Lamouchi, entrenador del equipo africano.
El recorrido del estratega francés dentro del continente africano es sumamente amplio y cuenta con el absoluto respeto de los especialistas en la materia. A lo largo de su carrera, ha liderado con éxito los proyectos deportivos de selecciones como Zambia, Angola, Costa de Marfil y Marruecos en la Copa Africana de Naciones, a lo que sumó un paso reciente por la selección femenina de Francia.
Su designación en el banco tunecino trae consigo una particular coincidencia estadística que llamó la atención de los seguidores del fútbol. En el año 2014, Renard también fue el encargado de suceder a Lamouchi en la selección de Costa de Marfil luego de la renuncia del DT marroquí; doce años más tarde, la historia se repite ante la necesidad de Túnez de revertir su presente tras el mal debut y la goleada previa sufrida ante Bélgica.
El nuevo desafío en la Copa del Mundo y el inminente debut frente a Japón
Este sorpresivo nombramiento representa la tercera experiencia mundialista en la fructífera trayectoria profesional del entrenador francés. Tras haber comandado tácticamente a la selección de Marruecos en la edición de Rusia 2018 y a la escuadra de Arabia Saudita en Qatar 2022, el director técnico inicia un nuevo reto absoluto en el banquillo del conjunto tunecino.
Las obligaciones para el flamante cuerpo técnico comenzarán de manera oficial este mismo sábado, día pautado para su estreno en la competencia. El debut de Renard deparará un exigente enfrentamiento contra Japón, un seleccionado que llega con el ánimo en alza tras haber rescatado un valioso empate en su duelo frente a los Países Bajos.
Con la destitución de Lamouchi consumada tras el primer partido, la federación tunecina apuesta por la probada capacidad de adaptación de Renard en diferentes contextos competitivos. El encuentro del fin de semana resultará una prueba de fuego decisiva para evaluar la respuesta del plantel africano ante el cambio de conducción en medio del torneo.
