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De paso por la provincia. El ex arquero, radicado en México, recordó el Mundial ganado en Reus hace 16 años y también habló del presente del seleccionado que se consagró en Francia.

Lupiáñez, un campeón del ’99

Gustavo Priviteraprivitera.gustavo@diariouno.com.ar

Si a algún seguidor del hockey sobre patines le mencionan el nombre de Alejandro Lupiáñez, indudablemente que le aflorarán los mejores recuerdos de un arquero que sobresalió. El querido Lupi jugó en Andes Talleres y fue campeón del mundo con el seleccionado argentino en Reus (España) ’99, en aquel equipo que integraban Gabriel Cairo, Facundo Salinas y José Luis Páez (entre otros).De paso por la provincia, Lupiáñez –que vive hace 14 años en México DF y trabaja en una empresa americana- escocesa de ingeniería- recordó la consagración albiceleste de hace 16 años y habló del título de Francia 2015, con los mendocinos Valentín Grimalt y Federico Sánchez en el plantel.
“Siento nostalgia y alegría. Verdaderamente 16 años es poco, para nosotros el ’99 parece que fue ayer. Me acuerdo que teníamos un equipazo, teníamos liderazgo, Gaby Cairo era una máquina adentro y fuera de la cancha; Facu Salinas en la defensa era una cosa impresionante, después del ’95 pasaba uno de sus mejores momentos. Mi primer Mundial fue en Monza ’93 y ya empezaba a entender quién era quién. En el ’99 había un equipo consolidado, jugaba muy bonito, tenía mucha fuerza, una muy buena defensa y unos cañoneros impresionantes, como Raúl Monserrat, el Gaby, el Negro Páez y David Páez”, dice.-¿Le encontrás similitud a ambos campeonatos?-En realidad el hockey cambió mucho, en los ’90 era un poco más estudiado, con más creación, con bastantes más roces y menos físico. Ahora vi un hockey muy físico, muy de ida y vuelta, donde no se permite tanto el roce.-¿Cambiaron los arqueros?-Totalmente. Antes nos enseñaban a estar arriba de los patines y cuando se ponía el área complicada, bajabas una rodilla. A mí Julio Briones me enseñaba que tenía que asegurar abajo y de ahí te ibas proyectando hacia arriba, ahora he visto a arqueros con otra técnica. Me gustó Valentín (Grimalt), tiene una técnica híbrida, mixta, es muy seguro abajo, muy pocas veces lo vi desarmarse o quedarse completamente vencido. Lo vi con muy buenos recursos.-¿En el 2001 se rompió parte de la mística de dos años antes?-En el ’99 estaba el motor de Pablo Cairo acompañando desde afuera a Miguel Gómez y al Pepe Méndez de socio, fue una conjunción de cuatro o cinco cosas muy importantes, un equipo bien trabajado, jugadores pasando por un muy buen momento, pero había mucho hambre. Por otro lado, un Gaby Cairo liderando, un Negro Páez ocupando una posición de conducción de la pelota, Salinas liderando la defensa y Juan Oviedo con un trabajo espectacular en la final. La diferencia fue que en el ’99 yo vi liderazgo, garra, muchísimo corazón, era un aglutinante de gente escribiendo canciones. Pablo Cairo era un espectáculo trabajando psicológicamente a los jugadores, fue como que a cada uno se le respetó su metro cuadrado. Costó muchísimo tener al Gaby como capitán, no sabes lo que le costó a Pablo poder establecer parámetros físicos y técnicos y volcar su experiencia porque es un campeonazo y que Miguel (Gómez) le diera el lugar que le correspondía.-¿Qué recordás de tus inicios?-Mi viejo laburaba en la destilería y naturalmente desde muy chiquito vine a la escuelita de verano de YPF. Me acuerdo que empecé a jugar al hockey en YPF, pero donde verdaderamente me formé como deportista fue en Talleres, ¡un club de la hostia!. Yo quería entrenarme con Julio Briones, yo quería jugar en Talleres, yo quería entrenarme con el mejor del mundo y lo logré, Talleres me recibió de la mejor manera. Los mejores recuerdos fueron allí. Después tengo un recuerdo muy lindo por Olimpia de San Juan, en tiempos donde yo quería jugar en la Selección y donde fuimos campeones.

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