Agustín Domínguez (28) es uno de los tantos jugadores mendocinos de hockey sobre patines que están diseminados por el mundo. El ex defensor de Casa de Italia, quien se desempeña en el Alcoy de España y vive con su novia, Valeria Mannino (tiene 31 años y también es de Mendoza) en el país europeo, contó las peripecias que pasa en un lugar asediado por el coronavirus.
"La situación con Estados Unidos no es comparable. Acá como en Italia se tardaron en tomar las medidas (decretar el estado de alarma), pero cuando lo hicieron las personas la cumplieron", aclaró el hockista nacido el 14 de setiembre de 1991 en el departamento de San Martín.
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"No comparo la situación con Argentina. Siempre leemos noticias y estamos al tanto también por la familia. Pero me ha sorprendido para bien que allá se hayan tomado medidas antes de que la pandemia avance, cosa que no pasó acá", enfatizó.
"Estamos muy bien, guardados y entrenando en casa. Por la mañana hacemos entrenamientos tácticos con el DT y por la tarde físicos con el preparador físico, todos con video llamada. Cuesta mucho mantener una rutina. Pero junto con Valeria (mi novia) hemos descubierto un lado que no sabíamos nuestro, nuestra buena mano para la cocina ja, ja", relató.
"Estamos viviendo en Alcoy, un pueblito que está al oeste y acá los infectados y los muertos son muchos menos. Sabemos por los noticieros de un asilo de ancianos de acá, que de 180 abuelitos se infectaron 80 y fallecieron más de 20", contó.
Luego se explayó: "La sobrellevamos bien, cuesta mucho estar encerrados, no estamos acostumbrados, pero sabemos que mientras más nos cuidemos más rápido pasará todo esto".
Posteriormente afirmó: "Gracias a Dios estamos bien, salimos solo al supermercado para hacer una compra grande cada dos semanas y tenemos que seguir con muchas precauciones y paciencia porque este sábado aprobaron que como mínimo estaremos así hasta mediados de mayo".
Fue consultado acerca del estado de situación de ese lugar con el mortal virus. "Sigue habiendo muchos contagios y muertos diarios, pero de acuerdo a 15 días atrás esa línea va en forma descendente, por eso se espera que los primeros días del mes próximo se llegue al pico", admitió.
"No he intentado volver a Argentina. El campeonato no terminó, desde la Federación aún no dan ninguna postura (según dicen se va terminar el torneo y nos quedan pocos partidos), por eso seguimos entrenando para estar al 100% físicamente para cuando retomemos el contacto con los patines y la bocha", resumió.
"Por lo que dice el presidente de España y los diferentes partidos el volver a la normalidad va ser difícil y esperan que sea recién (y de a poco) para julio o agosto", dijo.
"Hay mucho miedo y precaución para que no exista un rebrote", señaló.
Luego resumió lo que fue su año hockístico en Alcoy al decir que
"gracias a Dios me fue bien. El primer año los logros grupales no fueron los esperados pero este año las cosas han mejorado y estamos a la altura de lo que el club y la gente que apoya siempre se merece".
Por último, fue consultado acerca de si volverá en el futuro al conjunto tano. "Mi gran sueño y deseo es volver a jugar con mi hermano. Yo de Casa de Italia nunca tuve pensado irme, por circunstancias del deporte y de la vida -ya que siempre quiero crecer y tener el techo lo más lejos posible para seguir creciendo-, es que tomé ciertas decisiones".
"Entrar a la cancha de Casa de Italia, jugar un partido ahí con toda la gente y los chicos que llenan las gradas todos los partidos es uno de mis sueños por cumplir", culminó.
Su trayectoria
De los 5 a los 24 años jugó en Casa de Italia (desde los 19 a los 24 fue capitán). Luego pasó al SEC (San Juan) junto con su comprovinciano Valentín Grimalt, donde jugó un año ahí.
Al año siguiente firmó con Olimpia (San Juan) y seis meses después lo llamó Alcoy, club en el que está desde hace dos temporadas.
