Continúan los festejos. Talleres volvió a ser campeón de la División de Honor de futsal luego de 28 años. Los jugadores azulgranas analizaron lo que significa este título conseguido.

Matadores con honor

Por UNO
En el fútbol de salón, nombrar a Talleres es sinónimo de historia pura. Desde hace décadas que este club viene demostrando lo grande que es no sólo en Mendoza sino también a nivel nacional e internacional.

En los últimos años el Matador fue un gran protagonista en la División de Honor, en la que le tocó participar, muchas veces con el sabor amargo de perder en la final.

Pero las rachas se terminan y en este torneo que se disputó en Mendoza la suerte estuvo del lado del conjunto azulgrana, que después de 28 años terminó festejando el tan ansiado título nacional.

“Ganar este título es, por así decirlo, un alivio más que poder disfrutarlo porque veníamos de perder tres finales consecutivas y sin contar la del 2002 ya era un karma para nosotros”, aseguró Gabriel Robledo, técnico de Talleres.

Y agregó: “Sabíamos que se nos tenía que dar por cómo venían entrenado y por los resultados que se habían dado en el último tiempo, independientemente del sistema de juego, que pude gustar o no. Estoy convencido de que no podés jugar una Liga de Honor de la misma forma que un torneo local”.

El Negro Robledo es un hombre muy respetado en el ambiente no sólo por su etapa de jugador sino también por la gran cantidad de años que lleva al frente de Talleres y por los logros que ha conseguido.

La División de Honor es un torneo muy desgastante y en una semana para ser campeón hay que estar al 100% y así lo entiende el entrenador azulgrana. “En la época del 2000 al 2009 jugamos estos torneos de la misma forma que los campeonatos locales y eso al final del año te pasa factura; entendimos que hay que regular lo más que se pueda y llegar bien físicamente”.

En la final, frente a Magallanes de Ushuaia, Talleres sufrió las bajas de dos jugadores importantes: Martín Páez y Juan Pablo Giordanino. “Con el correr de los partidos era más importante lo mental que lo físico. Teníamos dos bajas importantes pero los que estaban tenían que duplicar el esfuerzo y ellos lo supieron asimilar y el resultado terminó siendo el que queríamos”, comentó el Negro.

“Ante cada derrota hemos tenido la revancha inmediatamente. Esto requiere de paciencia, hay que seguir trabajando. En el deporte todo puede pasar y está en la capacidad de los jugadores en poder asimilarlo”, agregó.

Talleres ha tenido un año exitoso (fue campeón del torneo Apertura luego de cinco años) y el DT azulgrana sabe que quedan objetivos por cumplir todavía. Lo cierto es que Talleres volvió a estar en lo más alto a nivel de clubes en el país y lo hizo imponiendo un estilo muy particular de juego que terminó dando resultado.

El desafío será mantener al Matador en la cima como viene sucediendo en los últimos años. Tiene jugadores y un gran cuerpo técnico que buscarán seguir escribiendo la historia de un grande del futsal.

Voces azulgranas

“Era un torneo que había que ganarlo. Personalmente era mi tercera final y queríamos quedar en la historia. Es un regalo para la familia, por el apoyo que nos dan”, Ignacio Luvello.

“Estoy muy contento. Fue mi primera Liga de Honor y fue con un título. Le agradezco al Negro por la oportunidad que me dio. Sabía que este grupo es excelente”, Cristian Bucemo.

“Nos sacamos una espina con este título. El grupo se lo merecía, tenemos un lindo plantel. Tuvimos las lesiones de dos compañeros pero lo pudimos superar”, Maximiliano Ponce.

“Este año se ganó por la unión que tuvo el grupo y se pudo llegar al objetivo. Talleres está para grandes cosas y hay que darle para adelante para lo que se viene”, Carlos Tortosa.

“Era algo que lo veníamos buscando hace rato. Fue una revancha. Fuimos haciendo nuestro camino. Me tocó hacer el gol en la final y ahora estamos festejando”, Federico Pérez.

Dos más

3 títulos
de división de honor son los que posee Talleres. El primero en 1985 en Comodoro Rivadavia. El segundo en 1987 en Rosario y el de ahora.

27 goles convirtió Talleres a lo largo del torneo. Además el Matador fue el único equipo que no perdió ningún encuentro en el certamen.