El defensor Sebastián Sánchez (32) dejó Gimnasia de Jujuy y se sumó a Al Khaitan de Kuwait. El ex Chacras y Gimnasia dio detalles de cómo se vive en ese exótico país asiático.
Sebastián Sánchez, con su humildad a cuestas, dialogó con Ovación y contó además cómo la pasó en el Lobo mendocino, en Jujuy y en sus comienzos.
-¿Cómo se dio el pase a Kuwait?
-Hace como dos meses Juan Bertani (el preparador físico) me puso en contacto con un jugador que estaba en Kuwait y que dirigió él porque le habían preguntado por un defensor central. Le dije que estaba libre y que estaba buscando club, al técnico le gustaron mis videos y así comenzó todo.
-¿Qué encontraste en ese lugar? ¿Es muy distinta la cultura?
-Encontré algo diferente, la cultura, la forma de vivir, acá no hay estrés y no existe la pobreza. El nivel de vida y de lujos que tiene la gente es impresionante, no recorrí muchos lugares porque llegué hace pocos días y estoy de cuarentena en un hotel.
-¿Pesó el hecho de hacer una diferencia económica para irte a ese lugar?
-Sí, claro que sí, en la Argentina está todo mal, cuesta cobrar y darle una estabilidad económica a la familia. Acá en cambio estoy al día y tengo una tranquilidad.
-¿Cómo has vivido la pandemia?
-La viví en Jujuy con mi familia, tratamos de entrenar un poco en casa pero con el correr de los días se hizo muy difícil. Después a medida que fueron habilitando un poco todo se pudo por lo menos salir a correr, pero dentro de todo pudimos llevar bien la pandemia.
-¿Costó mucho dejar Gimnasia de Jujuy, un club con el que estás identificado?
-Sí, claro, siempre que me voy de un club donde estoy identificado o que llevo mucho tiempo me cuesta mucho; pero bueno, siempre voy a estar agradecido a Gimnasia de Jujuy por los momentos vividos y por cómo trató a mi familia.
-¿Recordás el momento en que te fuiste a probar a un club? ¿Quién te acompañó?
-Recuerdo muchos momentos, una vez fui a Chile y me acompañó mi padre. Después siempre tuve a mis padres y a mi nono, que se pasaba todas las tardes en Mendoza llevándome a entrenar o adonde tuviera que ir. Es un fenómeno, me logró dar la constancia de entrenamientos que necesitaba a esa edad como para poder llegar a primera.
-¿Quién te puso de defensor?
-En infantiles jugada de delantero y de mediocampista, pero creo que el que me puso de defensor era un Profe que le decíamos Pipi, después me dejó en esa posición y me potenciaron mucho el Coli Cornejo y el Negro Carrasco. Tuve muy buenos entrenadores de inferiores en Chacras y la Asociación Atlética Luján de Cuyo.
-¿Qué significa para vos Chacras?
-Chacras es mi casa, mis padres, hermanos y familiares viven ahí, ir a esa cancha me llena de recuerdos. A veces cuando estoy en Mendoza voy a ver a mi ahijado Agustín, que juega en Academia Chacras y eso me llena de orgullo.
-¿Cómo te fue en Desamparados?
-En Desamparados a nivel grupal no nos fue bien, pero en lo individual, sí. Venía de jugar con Gimnasia el Argentino B y Andrés Villafañe junto con Omar Salpietro me ayudaron a dar un salto de categoría.
Desamparados venía con muchos problemas económicos, pero para mí era una posibilidad de mostrarme y eso me permitió al año poder saltar a Gimnasia de Jujuy en la B nacional. Siempre voy a estar agradecido a ese club y a su gente, que me trataron e hicieron sentir muy bien.
-¿Qué recordás de tu etapa en Gimnasia?
-De Gimnasia recuerdo tantas cosas, la cancha de tierra, el tener que cambiarnos en los vestuarios viejos y la gente que trabajaba en el club. Recuerdo al utilero Orlando, a Alfredo Sarmiento, a Canito, a los hermanos Guzzo, al querido Jorge Calle y a mis ex compañeros que hoy no veo que están cerca del club, como Mario Marchetti, José Ortiz, Jesús Baldaccini, Mauricio Arce, al Berugo Ojeda y al Banana Anzorena.
Recuerdo a tantas personas que estuvieron en esas épocas que fueron muy duras, porque no había un peso y le ponían el alma a la camiseta. Es muy lindo ver ahora cómo está Gimnasia y lo que creció; sería lindo en algún momento poder volver a llevar esos colores, el Lobo me dio la posibilidad de poder vivir del fútbol.
-¿Te imaginás en el futuro jugando en algún club de Mendoza?
-En un futuro puede ser, hay mucha gente de Mendoza con la cual todavía me comunico y ojalá en algún momento pueda volver a estar en casa; pero bueno, hoy mi mente está en el Khaitan y quiero aprovechar esta oportunidad que se me presentó.
-¿Está bien que no se juegue al fútbol en Argentina?
-Es muy complicado que el fútbol esté parado, te complica desde lo físico y el ritmo futbolístico. Después hay una realidad, ya que solamente los equipos de primera por ahí pueden llegar a arrancar con un protocolo porque pueden llegar a tener un sustento económico para eso.
Creo que el fútbol de ascenso está muy dejado de lado y se tiene que apoyar más a los clubes y a los jugadores sobre todo, ya que no cobran grandes sumas y es imposible pedirles que puedan seguir un protocolo. Me parece bien que se juegue, pero siempre tomando los recaudos necesarios para poder cuidarse.
Otros datos
- Sebastián Fernando Sánchez nació el 20 de septiembre de 1988 en la Capital de Mendoza.
- Su familia está integrada por su pareja, Florencia y su hija Brunella.
- Sus padres son Antonio y Silvana y sus hermanos, Tomás, Gustavo, Yamila, Micaela y Nicolás.
- Sus abuelos son José, Susana, Rosa y Roberto.
Así juega Seba Sánchez:





