Yaneth Molina fue la última persona que tuvo contacto con los encargados del vuelo de LaMia que se estrelló a 50 km de Medellín y que transportaba al plantel de Chapecoense para jugar la final de la Copa Sudamericana.
La controladora aérea, tras los conocidos hechos, escribió una desgarradora carta que se divulgó en las redes: "Con absoluta certeza, hice lo humanamente posible y lo técnicamente obligatorio para conservar la vida de esos usuarios de transporte aéreo. Lamentablemente, mis esfuerzos resultaron infructuosos por las razones que son de todos ustedes conocidas".
La colombiana denunció que recibió amenazas en su contra: "Por causa de mis colegas periodistas he conseguido que personas ignorantes, ajenas a este oficio y que ignoran los procedimientos, amenacen mi integridad física y mi tranquilidad personal", Molina expresó que va a tomar medidas al respecto.
