El 17 de septiembre de 2000 sucedió algo que cambiaría la historia del fútbol para siempre. Lionel Messi, por entonces un chico de 13 años, llegó a Barcelona dejando atrás a su país, a su familia y a sus amigos en busca de un sueño: triunfar en uno de los clubes más grandes del mundo.
Leo se destacó en la Masía (las inferiores de Barcelona) y debutó en el primer equipo tan solo cuatro años después de su llegada al club, ante el Albacete. El resto de la historia es conocida por todos.
Dieciocho años después, el Barça conmemora su llegada a la ciudad con un video en sus redes sociales con un elocuente título: "El mundo ya no sería lo mismo".
