Esclerosis Lateral Amiotrófica, más conocida como ELA, es la enfermedad se cobró una nueva víctima en el fútbol (y en el deporte) este miércoles con el fallecimiento del holandés Fernando Ricksen, una gloria del Glasgow Rangers de Escocia y que fue internacional por su país.
Ricksen, quien tenía 43 años, se encontraba en la fase final de la enfermedad y hace unos meses dejó de hacer apariciones públicas.
“El Rangers se entristece profundamente al anunciar que el ex jugador Fernando Ricksen falleció después de su batalla contra el ELA”, empieza el comunicado del Rangers escocés. “Los pensamientos de todos están con su esposa Veronika, su hija Isabella y toda su familia y amigos”, añade.
Ricksen fichó en el año 2000 por el Rangers procedente del AZ Alkmaar y estuvo 6 años en el equipo escocés, con el que ganó dos ligas.
Luego militó en el Zenit de San Petersburgo durante tres años para terminar su carrera deportiva en el Fortuna Sittard, el mismo club en el que se convirtió en profesional.
ELA es una enfermedad degenerativa que afecta a las células del sistema nervioso y cada vez hay más casos que salen a la luz, muchos de ellos en el ambiente del fútbol y del deporte, aunque no se ha detectado aún cual es el origen.
En junio pasado, Ricksen y sus familiares decidieron organizar una fiesta para que él pudiera despedirse de sus seres queridos. Fue su última aparición pública, un homenaje al que Ricksen, utilizando un dispositivo que le permitiera emitir sonidos, denominó: “Mi última noche”. El mensaje fue publicado en las redes sociales por una amiga suya, que pidió "una noche especial para Fernando”.
En marzo, científicos italianos revisaron el historial de unos 25.000 jugadores de fútbol profesional masculinos que jugaron en Italia de 1959 a 2000 y descubrieron que 33 jugadores desarrollaron ELA, un promedio de 3,2 casos por cada 100.000 personas cada año.
Normalmente, la tasa de ELA en la población, habría dado como resultado 18 casos esperados de ELA, un promedio de 1,7 casos por 100.000 personas al año, por lo que se estima que los jugadores de fútbol tienen casi el doble de probabilidades de desarrollar ELA. De hecho, esa cifra se incremento hasta el 4,7 cuando se tuvo en cuenta a jugadores de fútbol de 45 años o menos.
