La ahora conocida Kinsey Wolanski, quien se hizo famosa por interrumpir la final de la Champions League, trató de invadir el campo de juego del estadio Maracaná cuando se jugaba la final de la Copa América, pero para su desgracia la policía se dio cuenta y los detuvieron junto a su novio, fallando en el intento.
Wolanski admitió que las ganancias que obtuvieron tras invadir el Wanda Metropolitano en Madrid fueron mayor a lo que imaginaron por lo que planeaban hacer más "locuras" de este tipo.
La ruiba y su novio, Zdorovetskiy Vitaly, se disfrazaron para el encuentro entre Brasil y Perú creyendo que no los iban a reconocer. Ella se puso una peluca, aparentemente, de color marrón y él, utilizó bigote y gorra.
Ya dentro del Maracaná el plan era similar al anterior, Wolanski saldría corriendo por todo el césped con un traje de baño que llevaría la misma publicidad de su sitio, su novio la grabaría y con ello una vez más dar un salto a la fama pero no contó con que las autoridades reconocieron a estos personajes, por lo que un mínimo de 14 guardias impidieron esta invasión y fueron llevados a la cárcel.
En sus redes sociales ellos mismos confesaron que su intento por invadir la Copa América fracasó y pese a eso no les impidió pasarla bien, pues disfrutaron del partido, viajaron a Brasil y aunque no pudieron meterse al campo, la noticia de su fallo hizo eco.
"Tengo que admitir Copa América que ganaste… pero vivimos una aventura increíble. Volamos a Brasil, nos disfrazamos, llegamos a nuestros asientos… y Vitaly fue abordado por 20 guardias de seguridad. ¡Ya estamos fuera del calabozo y estamos disfrutando de Brasil", explicó Kinsey Wolanski en su cuenta de Instagram.
