Diego A. [email protected]Venezuela vive uno de los momentos más críticos en su historia. Uno de los refuerzos del Cruzado, Agustín Vistarop, jugó algunos años ahí y hasta pensó en nacionalizarse por un posible llamado a la selección."Muy triste por el país y por gente muy amiga que tengo ahí con la cual tengo contacto permanente. La situación no está nada fácil. Dios quiera que pueda cambiar y el país pueda ser como antes", dijo el arquero del Deportivo Maipú. Vistarop estuvo en dos etapas, primero para jugar dos años en Aragua FC, donde hasta jugó una Copa Sudamericana; luego regresó a su tierra natal, La Pampa, y volvió a Venezuela para jugar en Arroceros del Calabozo que militaba en la segunda división."Primero estuve dos años. Me vine para acá y volví un año y medio. Ahí me salió venir a General Belgrano de La Pampa y no lo dudé. Hablé con la gente del club porque todavía me quedaba contrato. Gracias a Dios no me hicieron problemas. La situación ya estaba mal y no se me iba a ser fácil salir del país", explicó el pampeano.El arquero rescata al venezolano y los problemas que empezaron a ocurrir en el día a día. "Estuve allá y el trato de la gente es impresionante. Es un país hermosísimo y lamentablemente se vino abajo por malos gobiernos. Esperemos que vuelva a levantar porque es muy difícil salir a la calle y no saber lo que te podés encontrar. Está complicado el tema de conseguir medicamentos. Me ha pasado", comentó de su vida cotidiana. La figura de Hugo Chávez era muy popular y despertaba muchas adhesiones. El arquero estuvo cuando murió y vivió la transición con el gobierno de Nicolás Maduro. "Estuve cuando gobernaba Chávez. El momento de su muerte estaba allá. Y me tocó un poco del mandato de Maduro. Tenía atracción en la gente y una personalidad importante. También lo digo siempre, no soy chavista, ni nada. Pero cuando estaba él, le hacían caso. El presidente que está ahora no le hacen caso para nada. Desde hace varios años se veía que el país iba a caer en esta situación. No se hizo nada. Es una lástima", dijo.Vistarop comenzó en su ciudad en Deportivo Mac Allister. Una prueba lo catapultó a Estudiantes de La Plata donde no llegó a debutar en primera división. De ahí lo vieron desde Venezuela para jugar en el Aragua FC y en el 2010 volvió al país a Independiente Rivadavia. Al año siguiente volvió al Norte para desempeñarse en el Arroceros.Por la crisis decidió pegarse la vuelta a General Belgrano a fines del 2014. Este año su club descendió al Federal B y en la reválida enfrentó a Maipú. De ahí la dirigencia del Cruzado decidió contratarlo para esta temporada.De quedar libre a un paso de jugar en la Vinotinto Su llegada a Venezuela se da tras una pretemporada de Aragua FC en la Argentina. En un partido contra Estudiantes de La Plata, donde el arquero pasó algunos años en sus inferiores, fue contactado por un conocido y al quedar libre decidió probar suerte en el exterior en el 2008. Al poco tiempo de su llegada surgió la posibilidad de ser convocado por la Vinotinto y tramitar la nacionalidad. "Se me habló de esa posibilidad seis meses después de que llegué para nacionalizarme y jugar en la selección. Eso quedó en la nada y se fue enfriando", dijo. Volvió a la Argentina a jugar a La Pampa y a los pocos años regresó para desempeñarse en un equipo de la segunda división llamado Arroceros del Calabozo."Mi idea era nacionalizarme en la última parte, pero viendo la situación del país opté por volverme", aseguró.En el medio de la crisis, la sub 20 obtuvo el subcampeonato mundial tras caer en la final contra Inglaterra. "Para el país fue una gran alegría de que el sub 20 haya llegado hasta esa instancia. Desgraciadamente no pudo lograr el objetivo. Se le dio una alegría a toda la gente venezolana que está pasando un mal momento", comentó.El arquero también tuvo un breve paso por Independiente Rivadavia en el 2010, donde fue suplente de Josué Ayala. En ese momento conoció a Alfio Lorenzo y los destinos de la vida los vuelven a encontrar en el Deportivo Maipú."Tengo buenos recuerdos porque él recién estaba empezando y pintaba como una de las promesas del club y para ser el jugador que es, con unas condiciones bárbaras. Contento por volver a compartir un vestuario con él", aseguró.


