Cristiano Ronaldo, quien tuvo que dejar la final de la Eurocopa-2016 a los 24 minutos del primer tiempo por lesión en su rodilla izquierda ante Francia en París este domingo, parece perseguido por un maleficio que no le permite coronar todo su potencial con su selección.
A los 19 años, el crack luso lloró cuando perdió la final de 2004 en casa contra Grecia (2-1), en la única final que había disputado, tras siete torneos grandes en su haber.
Sin embargo y gracias a un gol de Eder en tiempo de descuento, Portugal obtuvo su primer título europeo y el gran capitán luso pudo levantar la copa.
Una vez finalizado el encuentro ante Francia, su rostro fue el más buscado por todas las cámaras del mundo y su imagen será tapa por varios días. Así festejó uno de los mejores jugadores del mundo:
