Luego de un sábado y domingo cargado de muchísimo polémica, en torno a la final entre Boca y River postergada en varias ocasiones, este lunes se vivió un momento bastante particular, como para "bajar decibeles".
En la puerta del Sanatorio Otamendi, donde el jugador xeneize Pablo Pérez realizaba algunas declaraciones a la prensa, se acercó un hincha millonario y se produjo un lindo intercambio de palabras.
El fanático de River le pidió un autógrafo para su hijo y lo despidió con un beso, todo adelante de las cámaras.