Cuando corrían 12 minutos del primer y el partido estaba 1-0, Exequiel Palacios pudo convertir el segundo de River tras una jugada insólita.
El mediocampista millonario fue a presionar a Maino, el arquero de Central Norte, y este le pegó un duro pelotazo en la cara cuyo rebote casi se mete en el arco salteño.


