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Cosme Saavedra. Además de ganar competencias nacionales e internacionales, fue el primer representante olímpico mendocino. Fotos

El pionero de la bicicleta

Lucio A. Ortizortiz.lucio@diariouno.net.ar

En el amanecer del siglo pasado, cuando las calles de tierra superaban largamente a los empedrados o los adoquines, un muchacho iba y venía a su trabajo diario corriendo y observando su Godoy Cruz natal. El 27 de setiembre de 1901 el mayor de los hermanos varones era anotado como Cosme Damián, de apellido Saavedra.El trabajo en la cervecería Andes y Cóndor le permitía ayudar en su casa para mantener a sus hermanitos Remigio, Carmelo y Victorio. Con los primeros ahorros se compró una bicicleta para llegar más rápido al trabajo.
Un compañero que pedaleaba junto a Cosme y le costaba tener el mismo ritmo le sugirió que tenía que participar en carreras de ciclismo. Le prestó su bicicleta de “media carrera”, que era mejor que la bici de paseo que tenía su amigo. El muchacho empezó a ganar competencias y a destacarse en cuanta carrera participaba.Se imponía en carreras cortas, alrededor de las plazas o las más largas por rutas. Comenzó a competir a nivel nacional: en la Doble Bragado (Buenos Aires) se impuso desde 1924 hasta 1930 , seis veces consecutivas.Había decidido radicarse en la Capital Federal para tener más posibilidades de competir. Argentina había participado sólo con tres deportistas desde 1896. En París 1900, Fancisco Camet (esgrima); en Londres 1908 (Héctor Torromé, en patinaje artístico sobre hielo), y en Amberes 1920, Ángel Rodríguez (boxeo). En 1923 el presidente argentino, Marcelo T. de Alvear mandó un proyecto de ley al Congreso para que se impulsara la participación olímpica. El 31 de diciembre se creó el Comité Olímpico Argentino.El mendocino se ganó un lugar entre los deportistas argentinos que irían a la 8ª edición de los Juegos Olímpicos, en París 1924.El 23 de julio, Cosme Saavedra, de 22 años, se convertía en el primer mendocino en participar en unos Juegos. Por las calles de París, cerca del estadio central de Colombes, se largó la carrera de 188 kilómetros de ruta. Justamente en el país en donde más se había desarrollado el ciclismo y ante rivales. A su lado tenía a experimentados peda­listas que habían logrado las más duras competencias europeas. Ganó el francés Armand Blanchonnet y Saavedra terminó en la 30ª posición entre 59 pedalistas que llegaron, de los 71 que habían largado.En la competición por equipos, Argentina terminó en el 9º, Francia ganó el oro, Bélgica fue plata y Suecia obtuvo el bronce.También largó, el 27 de julio los 50km en el velódromo Municipal de Vincennes, y debió abandonar.Cosme se fortaleció tras esa participación y cuando volvía en el barco se decidió por una bicicletería y se llevó a toda su familia a vivir a Buenos Aires.Ganó 5 veces seguidas la carrera Rosario-Santa Fe, fue campeón rioplatense y sudamericano , y campeón argentino de ruta (1926, ’31 y ’33).En 1928 fue uno de los 108 argentinos que fueron a los Juegos Olímpicos de Amsterdam. En la carrera de ruta terminó en el 15º puesto en la carrera ganada por el danés Henry-Peter Hansen y en prueba contrarreloj por equipo (junto con Francisco Bonvehi y José López) fueron octavos. Se quedó entrenando en Europa para el Mundial de ruta de aficionados, en Budapest, Hungría y concluyó en el sexto lugar en la carrera ganada por el italiano Alberto Grandi el 16 de agosto de 1928. Saavedra llegó a 21m32s del ganador.El roce de competir con ciclistas profesionales (tenían otra categoría) le dieron impulsos para volver a Argentina y continuar ganando. Su hermano Remigio se convirtió en un duro rival. Juntos hicieron historia en el ciclismo argentino.El 3 de julio de 1967, con 65 años, moría en Buenos Aires, Cosme Saavedra, el hombre que vivió de las bicicletas.

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