Alan Schenkler y José María Aguilar están enfrentados.
Alan Schlenker, el ex jefe de la barra brava de River Plate, aseguró que fue vinculado al homicidio del hincha Gonzalo Acro, ocurrido en agosto de 2007, por haber sido opositor a la gestión del entonces presidente del club millonario, José María Aguilar.
El mayor de los hermanos Schlenker declaró como imputado en la segunda audiencia oral por el crimen de Acro y acusó a Adrián Rousseau, el líder de la otra facción que se disputaba el poder de hinchada, de haberlo "ensuciado públicamente".
Asesorado por su abogado, Mariano Cúneo Libarona, Alan se sentó pasadas las 10 ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 15, Hugo Decaría, Héctor Grieben y Javier Anzóategui, y dijo que no iba a contestar preguntas sobre el homicidio de Acro.
Schlenker aseguró que quería declarar sobre su persona y explicó que "hace muchos años" que esperaba "el momento de ser escuchado".
Al respecto, el imputado señaló que mientras fue jefe de "Los Borrachos del Tablón", "en la tribuna se juntaba gente sana".
"Todos confluíamos en el mismo deseo de que la gente viera el espectáculo tranquila. Si nos peleábamos, respondíamos sólo en defensa propia", afirmó.
El joven agregó que durante la gestión de Aguilar al frente de la institución de Núñez comenzó a "notar cosas raras", aunque no aclaró a qué se refería, y acusó al mismo ex presidente de haberlo vinculado a la causa por el caso Acro.
"Por haber puesto una bandera en la (cancha de) Boca que decía `Aguilar Chorro`...Eso provocó un enojo muy grande a un grupo de gente y eso fue lo que me trajo aquí", dijo Alan a los jueces.
Y luego, acusó a su rival al afirmar: "A mí me han ensuciado públicamente Adrián Rousseau y compañía, por orden del `aguilarismo`", aclaró Schlenker, acusado junto a su hermano William y a Martín "Pluto" Lococo de ser los ideólogos del crimen.
Alan declaró durante más de una hora ante los magistrados y se quebró al decir que le daba "mucha impotencia" lo ocurrido, sobre todo haber estado dos años preso en cárcel de Marcos Paz.
Finalmente, Schlenker explicó que "hay muchas personas que están siendo injustamente acusadas (por el homicidio) y se va a demostrar en este juicio" que no tienen nada que ver.
Al terminar su declaración, Alan se acercó a los periodistas que cubrían la audiencia para manifestar su "preocupación" acerca de una presunta campaña para desprestigiarlo y pidió a la prensa que actúe "con responsabilidad".
Debido a que se negó a responder preguntas, los jueces ordenaron la lectura de todas las declaraciones indagatorias prestadas por Schlenker en la etapa de instrucción, en las que se desligó del crimen, y se pasó a un cuarto intermedio hasta el martes a las 11.
Para esa jornada, se espera que William haga una exposición similar a la de su hermano y que Lococo se niegue a declarar.
Además de los hermanos Schlenker y de Lococo, están siendo juzgados los barrabravas Pablo "Cucaracha" Girón, Ariel "Colo" Luna, Sergio "Pelado" Piñeyro y Rubén "Oveja" Pintos.
Los siete están imputados del delito de "homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas" y de "tentativa de homicidio", ya que en el mismo episodio resultó herido de bala Osvaldo Matera, amigo de Acro.
De los siete imputados, sólo Girón, Luna y Pintos llegan detenidos al debate oral.
El ataque a Acro ocurrió cerca de las 23 del 6 de agosto de 2007 en la esquina de Bauness y Cullen, en Villa Urquiza, cuando el hincha se retiraba de un gimnasio junto a Matera.
Ambos fueron emboscados por varios jóvenes que bajaron de un Fiat Uno y les dispararon al menos cuatro balazos calibre 6,35 milímetros y huyeron.
El hincha millonario recibió dos balazos en la cabeza y uno en la pierna izquierda y murió el 9 de agosto en el hospital Pirovano, donde había sido internado.
Matera recibió un tiro en el glúteo y permaneció internado unos días hasta que le dieron el alta.
Desde un principio, los investigadores sospecharon que se había tratado de un episodio más de la violenta interna de Los Borrachos del Tablón, donde existían dos facciones que se disputaban el poder, una liderada por los hermanos Schlenker y la otra por Rousseau, la cual era integrada por Acro.
La relación entre los hermanos Schlenker y Rousseau se había deteriorado tras la vuelta de la barra brava del Mundial de fútbol disputado en Alemania en 2006.