El mundial de Polo en Estancia Grande (San Luis) terminó con una fiesta completa, aunque no en las tribunas ya que hubo muy poco público: en una tarde soleada y calurosa, el seleccionado argentino le ganó 12 a 11 a Brasil y se consagró campeón del mundo.
El juego fue disputado y Brasil estuvo al frente del marcador durante la mitad del partido. Quizás influyó al principio la juventud del equipo nacional, que había integrado a sus filas a un chico de 14 años: Salvador Jauretche.
Pero la categoría argentina al final se impuso y el festejo fue completo en San Luis.
Para llegar a la final, la Argentina se había impuesto por 8 a 7 en el anterior partido a Italia.
Cuarta corona
Fue la cuarta corona para la Argentina en este certamen, tras los títulos en Buenos Aires en 1987, Santiago de Chile en 1991 y Santa Bárbara, Californía en 1998.
