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Talento y experiencia. Ramiro Olivares es uno de los grandes responsables que los saltos hípicos se mantengan en actividad. Toda una vida dedicada a los caballos, su gran pasión

Un amante del hipismo

Editado por [{"idCMSUsuario":"91","nombre":"José Luis Salas","email":"joseluisprensa10@gmail_com"}]

El apasionado vínculo de Ramiro Olivares con los caballos comenzó a los 8 años y aún sigue vigente. Es jinete, enseña y tiene a cargo el Club Ecuestre El Diamante.

Desde muy pequeño tuvo una excelente relación con los equinos y al respecto comentó: "Siempre andábamos en el campo con ellos y cuando teníamos ocho años comenzamos a saltar".

Al poco tiempo Ramiro comenzó a participar en concursos a nivel local y provincial, consiguiendo muy buenos resultados. En 1997 compitió en su primer sudamericano.

Gran momento

El 8 de octubre del 2000 el sanrafaelino se consagró campeón en el certamen continental de la categoría junior que se desarrolló en el Club Deportivo Universidad Católica de Chile.

Antes de la prueba final, en un doble recorrido de 12 obstáculos con 15 saltos sobre 1,40 metros, tres eran los jinetes que se encontraban empatados en el primer lugar: Ramiro Olivares, su compañero de equipo Gregorio Werthein y la brasileña Alfinito.

En la última pasada Ramiro cumplió con una notable labor y, aunque derribó la última valla, le alcanzó para ganar la medalla de oro.

Luego de ese gran éxito Olivares vivió unos años en la provincia de Buenos Aires y posteriormente se trasladó a Alemania.

Rica experiencia

Un año y medio duró la travesía de Ramiro por suelo alemán.

En realidad la estadía era por seis meses pero se extendió un poco más. "La verdad no aguanté el clima, 13 grados bajo cero y nevadas permanentes".

Y agregó: "La experiencia fue realmente muy linda porque pude competir con jinetes y amazonas de primer nivel".

Cuando regresó a su tierra natal decidió armar una quinta y allí nació el Club Ecuestre El Diamante.

Actualmente la institución cuenta con una escuela a cargo de la profesora Eugenia Aquinchay, mientras que Ramiro trabaja con los más grandes. Alrededor de veintidós chicos asisten todos los días a clases, algunos montan caballos propios y otros los que les provee el club.

En cuanto a los eventos, los jinetes y amazonas de la institución compiten en importantes eventos como el Cordillerano, Federal y el concurso Centro de la República.

Ramiro mantiene su gran nivel en las pruebas más importantes, las de primera categoría.

Explicó que "debido a que participamos de los mismo concursos que nuestros alumnos se nos complica un poco porque tenemos que estar pendientes de ellos, de los detalles y además del momento en el que nosotros tenemos que saltar".

Y añadió: "Pero lo disfrutamos mucho, verlos crecer y que todos estén contentos. O sea cada uno lo disfruta a su manera".

Diferencias

En cuanto a la enseñanza Olivares puntualizó en base a su vasta experiencia que "antes la forma de enseñar a montar era muy común, te subías al caballo y saltabas. Ahora en cambio es un poco diferente porque se trata de hacer hincapié en la técnica y la metodología. Primero se enseña el equilibrio, luego la gimnasia y recién ahí se puede empezar a saltar".

Además agregó: "antes buscábamos un caballo grande, lindo y que saltara. Lo probábamos y si saltaba, listo. Pero hoy por hoy el proceso es bastante distinto. En mi caso los crío en casa, con todo lo que ese significa".

Un sueño

Por último el exitoso jinete compartió sus anhelos. "Que el hipismo siga creciendo, acá en San Rafael de a poquito se va mejorando y en relación al nivel nacional estamos muy bien ya que hemos conseguido grandes resultados".

Con 35 años Ramiro lucha día a día para mantener viva su pasión por el hipismo.

No se imagina la vida sin estar en contacto con los caballos. "En el hipismo hay muchas categorías, por eso la edad no te limita para saltar hasta que te sientas bien y el cuerpo resista". Con esta afirmación Olivares confirmó que seguirá montando muchos años más.

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