Análisis y opinión

Tinelli opina de todo en las redes, pero justo de eso, no

Otro golpe para las pretensiones políticas de Marcelo Tinelli ha significado la difusión de una investigación que asegura que el conductor giró plata a un paraíso fiscal en el Caribe sin declararla en el país. El gran entretenedor no ha podido estrenar el Bailando y tampoco le va bien en el fútbol

Entre 2013 y el 2014, en la segunda presidencia de Cristina kirchner, el gran entretenedor nacional y popular Marcelo Tinelli giró fondos al exterior sin declararlos en la Argentina. El paraíso fiscal utilizado fue el de las Islas Vírgenes.

¿Por qué no los blanqueó? Según su vocera de prensa fue porque hubo "discrepancias de interpretación". ¿Y para qué era esa plata? "Para hacer frente a los gastos personales", dijo la colaboradora. En 2016, Tinelli se sumó al blanqueo de capitales que lanzó Mauricio Macri y repatrió su dinero. Pero de esto también nos hemos enterado esta semana,

¿Por qué ahora Tinelli usó a una vocera para referirse a este asunto si él siempre ha sido su propio lenguaraz? Lo usual es que se levante y se acueste opinando de todo en las redes sociales. De fútbol, de política, del hambre, del Papa, de las supuestas peleas en sus programas.

Ocurre que el animador y productor más famoso de la TV argentina fue sorprendido por los resultados de un trabajo de investigación periodística en el que participan varios diarios latinoamericanos. Esa labor dio cuenta de un seguimiento realizado por organismos de control de los Estados Unidos especializados en lavado de dinero. El de Tinelli es uno más en un listado de nombres que involucra a decenas de argentinos y sudamericanos. No obstante, lógicamente, para el interés local Tinelli es es el más famoso de todos.

Otros hablan

Es sintomático el recato informativo que ahora adoptó el líder del Bailando. El suele empezar sus mañanas tuiteando sobre sus separaciones y reconciliaciones para terminar poniéndose el traje de político y hablándonos como integrante de la Mesa contra el Hambre, organismo creado por el gobierno nacional y del cual él ha sido la cara más visible, porque según nos anotició cuando ganó Alberto Fernández, él siempre fue peronista. El del hambre es el mismo ente del cual Chiche Duhalde se fue dando un portazo y denunciando que era todo un montaje que no había dado ningún resultado.

Si algo faltaba para minar sus ya cascoteadas pretensiones en la política, esto del dinero no declarado ha sido un mazazo. Tinelli ha diversificado tanto sus pretensiones (en el espectáculo, en su productora de contenidos, en la política, en el fútbol donde es presidente de San Lorenzo, o en los negocios de sus hijas y de su mujer) que pareciera que no termina de hacer ninguno del todo bien. Y ha tenido algunos socios que es mejor perderlos que encontrarlos como Cristóbal López, quien le compró Ideas del Sur.

Este 2020 ha sido un año horrible para nuestro personaje. Fue cuestionado por irse en plena cuarentena a recluirse con su familia junto a uno de los lagos más hermosos del sur argentino. Así nos enteramos que allá tenía otra mansión. Luego fue noticia por usar un avión sanitario para que le mandaran unos remedios. Y finalmente por ser autorizado, como ciudadano vip, a volver a Buenos Aires en su 4x4 siendo que hay personas que llevan meses clavados en distintas provincias sin poder volver a las suyas.

Venir de traste

Después se separó de Guillermina Valdez y él mismo se encargó de anunciarlo por Twitter. Unos cheques sin fondo que habrían afectado a la firma propiedad de la modelo fueron mencionados por la prensa porteña como la causa de la corta ruptura. Su programa insignia en la TV, el Bailando, nunca pudo comenzar porque no encajó en los protocolos de la cuarentena XL.

Sólo arrancó el Cantando, pero conducido por Angel de Brito por si fracasaba que él no se chamuscara. Los medios del grupo Clarín le sacaron el escudo de protección y dieron a conocer noticias que no lo favorecían y hasta el propio Jorge Lanata, otra de las estrellas de El Trece, lo trató de "payaso mediático", aunque después fumó la pipa de la paz con el Gordo y con el grupo.

San Lorenzo, equipo del que es presidente, sigue sin brindarle satisfacciones a sus hinchas y se han ventilado problemas de pagos con varios jugadores. En este caso ni el Papa Francisco ha podido salvarlo. Y su titularidad en la Liga de la AFA está por verse.

Ojo en tinta

Durante casi 20 años Marcelo Tinelli fue una de las figuras con más predicamento en la sociedad. Al final de cada año cuando se realizaban los balances y se elegían a los más influyentes, él siempre estaba entre los cinco o los diez más conocidos y renombrados junto a los principales políticos, artistas, deportistas y empresarios.

Cometió el error de creer que eso era el trampolín para la política. Y en ese plan no se anduvo con chiquitas. El objetivo era presidente o gobernador de Buenos Aires. Se dio un palazo en los dientes. Le ha costado entender que la gente no lo ve en tales cumbres ni en esos menesteres. Tampoco convence como dirigente futbolístico. Lo suyo es la conducción televisiva, ahí es donde hace la gran diferencia. Ahí es donde incluso se ha animado a romper moldes. Ahora ya está muy machucado y expuesto como para retomar con éxito la frescura o el intento de reirse de los políticos.