La última semana de septiembre ha sido productiva en cuanto a lo que ha logrado sembrar Rodolfo Suarez en su misión a Brasil. Queda un largo trecho de gestión para ir cerrando acuerdos y concreciones, pero es un paso a destacar en varios rubros.
Mendoza se aferra a Brasil, la locomotora que está definiendo quién será su maquinista
En lo que respecta al turismo, una fuente de atracción de divisas, los visitantes brasileños ya le están dando satisfacciones al sector enogastroturístico, y se espera que la presencia de turistas se siga acentuando.
Suarez ya tiene el compromiso de la empresa GOL para ampliar la conexión directa Mza-San Pablo a siete vuelos semanales a partir de diciembre, más el refuerzo de frecuencias en fechas especiales. Gracias a esa fructífera relación, también se acordó con esa compañía de aviación la posibilidad de llevar a Brasil 16 botellas de vino en cada vuelo sin cargo adicional.
El tema comercial en general se puede solidificar porque, como explica el titular de ProMendoza, Mario Lazzaro, en la estrategia de internacionalización de los productos provinciales, se debe contemplar el diseño de un futuro eje que conformarán Brasil, México y Chile. Los problemas de logística y escasez de contenedores derivados de la pandemia, a lo que se suman las tensiones entre EE.UU. y China, más el conflicto Rusia-Ucrania representan una oportunidad para la región, porque las empresas de Occidente buscarán que sus fábricas y proveedores estén más cerca geográficamente, explica Lázzaro.
Complementariamente, la localización de nuestra provincia resulta provechosa para los industriales brasileños que pretenden desarrollar una plataforma logística para el transporte de cargas que va hacia los puertos del Pacífico.
En materia energética, Mendoza ofrece la posibilidad de ser un proveedor privilegiado de potasio. Emilio Guiñazú, gerente general de PRC (Potasio Río Colorado) contó a Nihuil sobre el interés de los brasileños en el tema y sobre la oportunidad de multiplicar las exportaciones con la tracción que va a generar el mineral.
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Brasil, destino al que llega la mayoría de las exportaciones de productos mendocinos, ofrece la ventaja de su estabilidad, independientemente de sus avatares políticos. Hoy desde Mendoza se exportan 350 millones de dólares a ese mercado, lo que representa el 22 por ciento del total de nuestras exportaciones.
Con instituciones estables, el gigante del Mercosur ostenta la capacidad de garantizar la continuidad de sus acuerdos, entre otras razones, porque existe una cultura histórica que soporta el valor de su propia moneda: "Aquí nadie piensa en dólares, sino en reales", ha expresado Suarez sobre su experiencia en estos días en Brasil. En cuanto a los potenciales inversores que sí quieren saber sobre lo que pasa en Argentina con el dólar, el gobernador buscó explicar que en el largo plazo, que caracterizan a las inversiones, las variables macroeconómicas tienen que normalizarse.
Brasil, 2022
Entre tantas diferencias que el principal socio Mercosur tiene respecto de nuestro país, se destaca la baja que está experimentando en la inflación, con una proyección del 5,88% anual. Precisamente, mientras ellos bajan el precio del combustible en el orden del 30 por ciento desde junio, aquí vuelven a aplicar otro incremento del seis por ciento, con el consecuente impacto en el costo de todos los productos.
El petróleo se ha desplomado un treinta por ciento desde el pico que tuvo a raíz de la invasión rusa a Ucrania. Actualmente, el barril del crudo (cotización WTTI) está en ochenta dólares, sin que aquí se haya reflejado en los surtidores.
Otra diferencia es que en estas elecciones presidenciales se están confrontando dos modelos políticos para la cuarta economía del mundo, aunque no por eso los mercados muestran inquietud.
En un rincón se encuentra un nervioso y agresivo Jair Bolsonaro y, en el otro, un confiado retador, Luiz Inácio Lula da Silva, que es consciente de la posibilidad de consagrarse en primera vuelta.
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En lo concerniente al poder político, las fuerzas de Lula y de Bolsonaro están ferozmente enfrentadas, lo que no quita que el establishment tenga puesta sus fichas en ambos bandos.
Lula no es una figura reactiva para los poderosos industriales de San Pablo, lo que es clave para mantener un clima de negocios y un sendero de crecimiento. A su vez, el ex sindicalista entiende que con un mayor PBI se puede repartir mejor la torta, una visión que no lo distingue demasiado de Bolsonaro.
Más previsible que su rival, se espera que Lula pueda llevar a Brasil a liderar un Mercosur mayormente cohesionado y traccionar a toda la región para ser un jugador de peso en la política global.
En el escenario de un triunfo de Lula, y con relaciones más cordiales y de cooperación entre las autoridades brasileñas y argentinas -cuestión que se dificultó entre Bolsonaro y Fernández-, crecen las posibilidades del comercio bilateral. En ese contexto, Mendoza se esperanza en la expansión de las exportaciones de productos y servicios locales, donde el vino, el aceite de oliva, el turismo, el agro, las manufacturas de origen agropecuario y de origen industrial, la energía y los servicios basados en el conocimiento conforman capítulos expectantes.
Obviamente, para Argentina la relación comercial con Brasil es fundamental, por cuanto es el principal mercado con un total de doce mil millones de dólares al finalizar 2022, es decir, el doble de lo que explican China y EEUU. En cuanto a la internacionalización, Lula ha adelantado que si resultara electo, Brasil buscará que el Mercosur establezca lazos comerciales en el plazo de seis meses con la Unión Europea, y avanzará en acuerdos con Canadá y con Corea, entre otros países asiáticos.
Con un tibio crecimiento en lo que va del año, el próximo presidente brasileño tiene por delante la exigencia de aplicar reformas estructurales, entre ellas, en el sector agrario para garantizar la seguridad alimentaria. No obstante, se avizora un nuevo ciclo virtuoso para el despegue del gigante sudamericano, lo que representa una oportunidad para nuestro país y, en particular, para Mendoza que debemos saber aprovechar.
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