Análisis y opinión

La verdadera variación de precios es más que 10 puntos más baja que la que mide el INDEC

Las mediciones que realiza el INDEC se basan en conceptualizaciones neoclásicas/keynesianas y no en la teoría de la acción humana

El método que utiliza la ciencia económica para analizar y descubrir la verdad científica, es apriorístico-deductivo. El axioma donde se inicia el análisis es la acción humana individual quien actúa con el fin de, pasar de un estadio inferior a uno superior determinado por su subjetiva mirada. Esto es: no es inferior o superior porque lo decide un estado, un grupo de personas, sino que es su individual mirada.

Y es “a priori” porque es lógicamente imposible negarlo: no puedo negar que un individuo actúa con ese propósito.

A partir de allí, comienzan a deducirse todos los demás conceptos, en este caso económicos. La Prexeología es el inicio del proceso de análisis pero partiendo de aquel axioma.

El autor de esta nota disiente con Elon Musk respecto de recursos y necesidades.

El autor de esta nota disiente con Elon Musk respecto de recursos y necesidades.

El ser humano actúa porque los recursos son escasos y las necesidades son ilimitadas (aquí disiento con Elon Musk que dice que los recursos dejarán de ser escasos por el avance de la IA y la robótica, lo cual implica desconocer lo ilimitado de las necesidades humanas).

A partir de ello, el ser humano debe elegir, como agente económico, entre distintas opciones. Si elige ir al cine tendrá costos de oportunidad en todas las demás cosas que dejará de lado por ir al cine.

El análisis siempre comienza en el individuo, no hay cabida para empirismo/positivismo en la ciencia económica.

Todos los estudios que realizan economistas haciendo comparaciones históricas entre planes, países, situaciones, no tienen ningún valor científico. Sólo muestran hechos históricos, es decir, lo que sucedió en un momento determinado en algún lugar determinado con personas actuando en ese momento.

Ningún principio ni nada científico se puede obtener como conclusión de esos estudios. Si el estudio estadístico muestra que, la oferta monetaria aumentó 5% en 5 países y aumentó la cantidad de gente que se ha reído en 10% en el mismo momento, no puede deducirse que la emisión monetaria hace reír a la gente. Típico análisis de neoclásicos y keynesianos.

Individualismo metodológico

Dijimos entonces que el método de la ciencia económica es apriorístico-deductivo. Esto implica que no existe tal cosa como la “sociedad”, el “Estado”, y entrando en indicadores económicos el “PBI”. Sólo existe el individuo actuando.

Aquí hay una conexión muy divertida entre personajes que vienen de lugares muy disímiles.

Para Buda/Osho/Krishnamurti el “colectivo” es una ficción espiritual que intenta anular la conciencia individual.

Para Borges el “colectivo” es una ficción metafísica y/o literaria con el fin de analizar el mundo.

Para la Escuela Austríaca el “colectivo” es una ficción metodológica, que sirve para hablar pero totalmente inexistente como agente económico.

En los tres casos el “colectivo” no existe, no piensa y no actúa, sólo el individuo lo hace.

Jorge Luis Borges decía: “Me despido de cada uno, porque todos es una abstracción mientras que cada uno es una realidad”.

Jorge Luis Borges decía: “Me despido de cada uno, porque todos es una abstracción mientras que cada uno es una realidad”.

Borges solía despedirse diciendo: “Me despido de cada uno, porque todos es una abstracción mientras que cada uno es una realidad”.

Krishnamurti decía “Una cosa es lo que es, otra lo que uno cree que es”.

Partiendo entonces del individualismo metodológico mediante una deducción lógica, podemos decir sin temor a equivocarnos que, los agentes económicos toman decisiones subjetivamente eficientes. Que sean subjetivamente eficientes, no implica la inexistencia del error, el cual, sólo puede ser visto y observado al final con el resultado puesto, nunca ex ante.

Si tomo un préstamo para pagarme un viaje y en el medio del proceso, luego de haber viajado, me quedo sin empleo, o me bajan los ingresos, la realidad me “mueve” a reestructurar la mala decisión tomada previamente al no considerar la posibilidad de quedarme sin empleo, o que me bajaran los ingresos, y por lo tanto, a ser eficiente de ahí en más para cumplir.

La interacción humana provocará que tenga que ser eficiente de ahí en más (me exigirán pagar. Si no pago no podré tomar nuevos préstamos. Si cumplo vuelvo a tener crédito, deberé bajar mis gastos, etcétera).

Si sube el precio de la carne 10% y el del cerdo sigue sin aumentar y sigo comprando la misma cantidad de carne, deberé dejar de comprar otras cosas dado que voy a tener que disponer de más recursos para la compra de la carne.

Si me endeudo para seguir comprando la misma cantidad de carne y de las otras cosas, la decisión no es subjetivamente eficiente porque estoy usando deuda para gasto corriente. Esto es: es solamente subjetiva al inicio pero subjetivamente ineficiente al final.

Dado el libre albedrío, los agentes económicos pueden decidir igual tomar decisiones ineficientes.

Al final del camino, siempre terminarán por las buenas o las malas tomando decisiones subjetivamente eficientes. Y esto tampoco puede ser negado lógicamente.

La clásica promoción de 2 x 1.

La clásica promoción de 2 x 1.

El IPC del INDEC no mide la verdadera variación de precios

El IPC que publican el INDEC y todas las agencias estadísticas del mundo, son indicadores basados en la visión neoclásica/keynesiana del denominado “nivel de precios”.

Esto significa que, arman supuestos ponderadores de gastos de las familias (40% en alimentos y bebidas, 10% en servicios, etcétera) y luego buscan los precios promedios “de góndola” de cada bien y servicio y suponen que las personas gastan sus ingresos de esa manera y a esos precios.

¿Suena absurdo no es verdad? Increíblemente así lo miden y luego lo publican. Y lo más grave es que el “mainstream” económico luego lo usa para analizar, asesorar y sugerir decisiones individuales y empresariales.

¿Qué puede salir mal? La Escuela Austríaca critica esta visión estática, que trata a los agentes económicos como estúpidos que siguen comprando la carne más cara y no hacen arbitrajes entre bienes y servicios, incluso entre bienes y servicios y entre negocios/empresas (unas que pueden vender más barato que otras).

Si un bien es ofrecido al denominado 2x1, el IPC “mainstream” no toma en cuenta que el mismo bien ahora tiene un precio que es la mitad que antes o que ayer, lo que hace que el agente económico lo compre para actuar de manera subjetivamente eficiente.

Toma el precio sin ese 2x1 (3x2, 25% menos si usas la tarjeta tal o cual, el segundo al 70%, te devolvemos el 55 si pagás el gas con la tarjeta tal o cual, etcétera). Es decir, el IPC del INDEC, lo “hace” gastar más de lo que realmente el agente económico en realidad hace diariamente. Y eso se ve reflejado en un índice o un indicador que luce más alto que el real.

Los agentes económicos viven arbitrando entre bienes y servicios, entre negocios y empresas, entre bancos, entre monedas, y entre gastar o no gastar en tal o cual bien o servicio.

A veces aciertan, a veces no, lo cual como dijimos sólo es observable al final, pero el punto es que considerar que el “colectivo” de todos los argentinos gasta de una forma y compra a esos precios promedios. No resiste el menor análisis.

Usando el apriorismo metodológico, diríamos que la gente sí usa el 2x1 y todo lo demás que el mercado ofrece en cada momento; y mucho más cuando los ingresos cada vez más dependen de si agrego valor o no. A diferencia cuando la emisión monetaria y los subsidios, me hacen creer ficticiamente que tengo más.

Veamos ahora aplicando teoría económica correcta, cómo quedarían los indicadores reales respecto de los del INDEC y “mainstream”.

El gráfico muestra el IPC que publica el INDEC, un IPC similar al del INDEC pero optimizado, es decir, tomando los descuentos, promociones, etcétera, pero aún con metodología neoclásica/keynesiana, y un IPC optimizado pero usando el individualismo metodológico.

El diferencial es algo más de 10 puntos entre el IPC del INDEC y el optimizado puro.

A julio de 2026 el IPC de 12 meses acumulados está dando 33,2% y 21,5% respectivamente (proyectando julio en ambos casos).

De nuevo, el IPC que mide tomando decisiones subjetivas eficientes de los agentes económicos al optimizar el uso de descuentos, promociones, etcétera, da más de 10 puntos por debajo del que publica el IPC.

Recordemos que en 2023 había controles de precios, precios cuidados, subsidios, etcétera, lo cual, daña el dato real que seguramente es mucho más alto en la realidad. Esto haría que el IPC optimizado por individualismo metodológico fuera aún mejor.

Veamos ahora un simple ejemplo de cómo si tomamos mal los indicadores y queremos basar nuestros análisis en estadísticas, y de ahí intentar obtener principios. Erramos el camino de análisis científico.

Cómo quedan los salarios con este nuevo IPC optimizado y ajustado por individualismo metodológico.

Para su análisis hemos tomado la Paridad de Poder Adquisitivo austríaca, basada en lo que señala Mises en su libro La Teoría del Dinero y el Crédito (no en la PPA tradicional, algo que explicamos en nuestra nota del domingo pasado).

Esta toma el verdadero poder de compra del agente económico, basado en el arbitraje de precios, la utilidad marginal y el efecto sustitución más el “efecto Cantillon-Hume”. En síntesis, este IPC optimizado puro, mide la verdadera capacidad de compra real en el mercado.

El salario privado formal ha tenido un crecimiento real de compra del 22,3% desde noviembre del 2023 a julio de 2026. El informal 15,4%, mientras que los públicos están levemente por debajo.

Está claro que como el individuo es lo único que existe, cada uno debería medir su propio IPC optimizado puro y ese sería el correcto, incluso porque variaría entre regiones.

Hay lugares en donde las cosas son más baratas, hay más promociones, etcétera.

Lo que queda claro es que las mediciones que se usan tradicionalmente, en esto incluimos el PBI, y las que se usan en finanzas de empresas y valuaciones, todas basadas en la visión neoclásica/keynesiana, no equivocadas y no responden a la ciencia económica real, sino a elucubraciones matemáticas que nada tienen que ver con la realidad familiar y empresarial.

En pocas palabras

  • Economía Neoclásica/Keynesiana: el INDEC mide precios basándose en conceptualizaciones que difieren de la teoría de la acción humana.
  • Individualismo metodológico: la ciencia económica real parte del individuo y su acción, no de agregados como el PBI.
  • Variación Real de Precios: un IPC optimizado con descuentos y promociones muestra una variación más de 10 puntos inferior a la oficial.
Resumen generado por Thinkindot AI

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