Análisis y Opinión

Consejito de mayo para Milei: recortar no es gobernar

Los que lo votaron como un antídoto a los males que aquejan a la Argentina, son los que darán el veredicto si el remedio resulta mejor o peor que la enfermedad

Una mayoría holgada votó por poner patas para arriba el modelo económico y los privilegios de la casta política. Y abrazó con ilusión la idea de que el dólar reemplazara a la moneda que cada vez valía menos para costearse la vida.

Subvertir el modelo significaba cambiar el archi declamado Estado presente -que en realidad ha servido para ser parasitado por los vivos y privilegiados-, por un Estado eficiente que fuese capaz de sacar al país de la decadencia, y eficaz en la prestación de los servicios básicos.

El gigantesco Estado parasitado ha sido saqueado por los ñoquis cómplices de los políticos, por los sobreprecios acordados con los contratistas y proveedores del Estado, por el sobredimensionamiento de estructuras sin justificativos, por los intermediarios de la pobreza, por el malgasto exacerbado, y por todas la formas de corrupción financiadas por el dinero público con plata de la máquina de fabricar billetes.

No habría forma de revertir la mala praxis gubernamental con un modelo que, haciendo alarde de un Estado supuestamente benefactor, despilfarra los esfuerzos de los argentinos y desalentara el potencial de crecimiento mediante una maraña de normas, cepos y reglas poco transparentes.

La consecuencia ha sido el crecimiento de pobres e indigentes, la degradación de la calidad de vida de la clase media y la frustración generalizada, en una tierra que contiene riquezas naturales, conocimiento y un destacado capital humano. Todo derrochado por una clase dirigente incapaz y de probidad dudosa.

El contexto hizo crecer a una propuesta disruptiva y rebelde, encarnada por un economista que en tiempo récord llegó a la Presidencia, ya que supo canalizar el descontento a base de sus ideas de cambio radical que impulsó con recursos llamativos y ensamblando naturalmente con la escena mediática actual y las redes sociales que aprovechó al máximo.

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La periodista que le hiciera la entrevista a Milei para la tapa de la afamada revista Time fue lapidaria con un comentario: estar en ese escenario que sólo una decena de argentinos ha ocupado en casi cien años de existencia de la publicación no es sinónimo de prestigio internacional.

La tapa implica que el personaje notoriamente extravagante para un presidente, encarna consignas libertarias que bien deben ser tenidas en cuenta como un ensayo para estos tiempos turbulentos en el mundo. De hecho, logró llamar la atención en el foro de Davos y ha sido recibido por Donald Trump y por Elon Musk, unos de los magnates mundiales.

Nada de eso indica que la política de relaciones exteriores esté dando pasos significativos para la inserción internacional de la Argentina, ni que se estén abriendo mercados, ni que estén lloviendo inversiones extranjeras. Hasta ahora, lo saliente son los sucesos nombrados, los conflictos con otros mandatarios y, en todo caso, el mostrarse como una referencia para las confrontaciones ideológicas que se están dando en algunos países. Punto.

Más malas que buenas

Después del pico de inflación de diciembre, el ritmo de crecimiento de los precios viene decayendo hasta mayo. El desbarajuste que está tratando de corregir este gobierno es todo producto del modelo kirchnerista, que tampoco el periodo macrista corrigió.

La devaluación inicial, la liberación descontrolada de los precios y eliminación de subsidios detonaron los aumentos, a un punto de que el Gobierno tuvo que desdecir parte de su catecismo. Frenó a las prepagas y postergó tarifazos para que el número inflacionario no modificase la curva.

A casi seis meses de gobierno, el levantamiento del cepo ha quedado en veremos hasta mejores épocas, la dolarización pasó a segundo plano, y la casta sigue vivita y coleando, mientras la motosierra hace estragos.

A la quita de fondos con asignación específica para las provincias, la paralización de la obra pública, la quita de fondos para el transporte, el desfinanciamiento de la educación, de las universidades y de sus docentes, el manotazo de los fondos del BID para infraestructura y para el programa vitivinícola PROVIAR II, y la postergación de pagos y compromisos, el gobierno da cuerda a la baja del presupuesto para jubilaciones.

La actividad económica está en el piso con efectos en la recaudación y dificultades para continuar con el superávit financiero, si es que no siguen hachando gastos más allá de los improductivos.

Datos, no relato

La CAME (Cámara Argentina de la Mediana Empresa) ha reportado que las pymes mejoraron dos por ciento el motorcito exportador en el primer trimestre, comparado con el de 2023, explicado principalmente por el sector hidrocarburífero y alimentos no procesados. Hay mucho por hacer para que diversos sectores puedan mostrar buena competitividad: nueve de los dieciséis rubros monitoreados sufrieron caídas.

La actividad industrial pyme tuvo una baja interanual en abril de 18.3%, según el Índice de Producción Industrial de la CAME, y las empresas operaron al 70% de su capacidad. La metalurgia se derrumbó 19.5% en abril, señaló el informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (ADIMRA). El relevamiento de la consultora de Orlando Ferreres indica que la producción industrial se contrajo 9.8% en abril, en comparación al mismo mes de 2023.

La venta de materiales para la construcción se desplomó 33.2% interanual en abril, indica el estudio de CONSTRUYA, que agrupa a los principales actores del rubro.

En el mismo barco

El informe de RM y Asociados que lidera el analista económico mendocino, Raúl Mercau, concluye que la Provincia "no ha estado ajena al impacto del ajuste macroeconómico propuesto por Javier Milei. Si bien a nivel nacional la caída en el primer trimestre del año ha sido un poco más del 5%, Mendoza parece haber impactado en cerca del 70% de este valor (-3,4%).

En la reunión federal de la UIA realizada en Mendoza, el gobernador Alfredo Cornejo pidió apoyo a las reformas que ha votado la ciudadanía: "Debemos apoyar estas reformas y esta línea directriz que tiene mandato, que tiene tolerancia social y que, sin duda alguna, es la línea de todos los países capitalistas que industrializaron y que crearon oportunidades de trabajo, de negocios".

Su gestión ha puesto proa al desarrollo minero y petrolero que necesita condiciones económicas macro para la inversión de capitales nacionales e internacionales a gran escala. A su vez, el crecimiento del PBG y las exportaciones provinciales tienen una dependencia estructural de la macro.

A propósito, la Ley Bases es una mega normativa que modifica el paradigma de las relaciones económicas para sentar la piedra fundamental del crecimiento. Pero como ley marco, que pretende transformaciones de fondo, adolece de varios aspectos que ameritan su revisión con detenimiento, no a las apuradas como quería Milei para avanzar hacia el frustrado Pacto de Mayo.

Uno de los tópicos es el blanqueo de capitales que así como está es una licencia a la impunidad, incluso para exfuncionarios y allegados. Otro es el mentado RIGI, para incentivar las grandes inversiones que también requiere un pulimiento. Esto dicho por opositores que tienen predisposición a darle las herramientas que requiere el Gobierno.

El realismo político indica que el Presidente deberá aprender a abrirse al diálogo para no ver fracasadas sus intenciones legislativas.

Pero también deberá comprender que una administración de gobierno no es consumir todo el esfuerzo en el necesario equilibrio de las cuentas.

Desde que asumió, hay sectores de la administración pública que están estancados, sin que nadie tome decisiones. Cientos de funcionarios permanecen en sus cargos desde la era kirchnerista, hay nuevos puestos con funcionarios sin firma, y un sin números de asuntos que esperan definiciones.

Es de esperar que el cambio de gabinete que se está ventilando, no de la mejor manera, y la nueva convocatoria a gobernadores y actores privados le den aires renovados a la gestión libertaria, cuyo crédito popular no será infinito. Más temprano que tarde, Javier Milei deberá comprender que el arte de gobernar no es sólo recortar, sino mejorar la situación de los argentinos en todos los órdenes.

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