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A través de internet o con aplicaciones de celular, se accede a clases y profesores virtuales que recomiendan rutinas. Alertan de que la falta de control de un profesional de Educación Física y de un médico puede generar riesgo

Los riesgos que tiene hacer ejercicio en casa sin supervisión

Julián Vinacour

vinacour.julian@diariouno.net.ar

Semejante a la velocidad con la que trabajan las casas de comida rápida, los entrenamientos físicos buscan, cada vez más, lograr resultados inmediatos: en 15 semanas prometen “garantizar” un cuerpo tonificado.

En esa lógica se inscriben los entrenamientos funcionales, que desde hace un tiempo eclosionaron en los gimnasios de todo el país. Sin embargo, el componente hogareño comenzó a cobrar fuerza dentro de este tipo de actividad.

Con sólo descargar una aplicación al celular o consultar un sitio en internet, el interesado consigue un profesor virtual que recomienda rutinas para hacer en casa sin necesidad de ningún equipamiento.

El secreto de la preparación es trabajar con el peso exacto del mismo cuerpo.

Pero esta tendencia que hace poco desembarcó en Mendoza presenta opiniones encontradas: como positivo, la  posibilidad de hacer ejercicio físico sin salir de casa y sin gastar dinero, y como negativo, la falta de fiscalización de un profesor de Educación Física y la aplicación de una rutina sin el control imprescindible que pueden hacer un médico o un especialista.

Algunas posibilidades

“Ponte en forma como nunca antes: tu plan de entrenamiento individual. Workouts (entrenamiento) de alta intensidad. Adaptados a ti a la perfección”, dice el sitio de Freeletic, un programa de entrenamiento creado en Alemania, en 2012, por tres estudiantes de Munich, cuya aplicación lidera el ranking mundial de descargas en el rubro.

Freeletic se ufana de ser un fitness que se puede practicar en cualquier lado, de proponer una dieta sana y equilibrada. Además, posee tres tipos de entrenamiento: ejercicios, runs y workouts.

 “Define tus músculos en sólo 90 días con P90X: nuestro sistema de entrenamiento extremo para hacer en casa”, explica la página de P90X, que se define como un revolucionario sistema de 12 rutinas de ejercicios que tonifican los músculos y están diseñados para transformar el cuerpo en sólo tres meses. Al mismo tiempo, sugiere un plan de nutrición y suplementos, y promete un entrenador personal.

La tercera variante es TRX, entrenamiento de origen militar que se basa en la suspensión del cuerpo con un elástico. Esto, señalan sus entrenadores, mejora la flexibilidad, el equilibro y la estabilidad de la parte central del cuerpo.

El elástico TRX puede instalarse tanto en un gimnasio como en una casa. Inclusive llevarlo de vacaciones. Por lo tanto, se puede entrenar en cualquier lugar.

Atención

Si bien son entrenamientos intensivos que pueden conllevar riesgos al ponerse en momento del ejercicio, los especialistas enfatizan en que son positivos en general. El problema es cuando no se practican ante la observación de un profesor de Educación Física que puede advertir los errores en la ejercitación –de postura, por ejemplo– y notar algún problema de salud que debe ser evaluado por un médico.

“El único pro que tienen estos entrenamientos de la web es que se pueden hacer en casa. Pero, salvo eso, tiene todas las contras: falta de fiscalización de un entrenador o coaching, ser objetivos para saber si estamos corriendo algún riesgo, etcétera”, explicó el deportólogo Jorge David Pujol.

En relación a las rutinas y el control médico, Pujol señaló: “Es mentira eso de que es personalizada la rutina. Deben manejar 4 o 5 esquemas y con llenar por internet tres variables –peso, altura y antecedentes físicos– te asignan una. Es de algo riesgo. No piden ni una ergometría”.

Consultado por los riegos que puede implicar la puesta en práctica de estos ejercicios sin el control necesario, concluyó: “La muerte es el primero, obvio. La muerte súbita se da casi siempre en pacientes no controlados. Y después puede generar desde lesiones musculares y articulares hasta frustraciones psicológicas”.

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