Kasia N. Rivera, de 34 años, ha sido arrestada por causar presuntamente la muerte de un joven, al que inyectó silicona en el pene para aumentar su tamaño y grosor.
Está acusada por homicidio y práctica ilegal de la medicina, que realizaba en su propio hogar.
Justin Street, de 22 años, acudió a la casa de Kasia para que le inoculase la silicona en el pene para aparentar un mayor tamaño y grosor.
Posteriormente la sustancia inyectada impidió la circulación sanguínea, provocando reacciones inflamatorias e infecciones en el organismo. Murió al día siguiente por una embolia, según revelo la autopsia.
Fuente: noticiasinsolitas.info