Ni azúcar ni horas al fuego: el ingrediente que realmente elimina la acidez de la salsa de tomate

Es una costumbre heredada de generación en generación, pero la ciencia de los alimentos advierte que solo engaña al paladar. Una pizca de otro producto de alacena es la clave para neutralizar el pH y cuidar el estómago.

Editado por Diario UNO
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El clásico truco de tirarle una cucharada de azúcar a la salsa para cortar la acidez es, en realidad, un mito culinario: el azúcar solo engaña a las papilas gustativas, pero no modifica el pH del tomate. A nivel gástrico, la preparación sigue siendo igual de ácida y puede provocar reflujo o pesadez.

Para neutralizarla de verdad se necesita un ingrediente alcalino: el bicarbonato de sodio, hay que aplicar solo una pizca o la punta de una cucharadita por cada lata o medio kilo de salsa, cuando veas una leve espuna, significa que el ácido se está neutralizando.