Musica Sábado, 17 de febrero de 2018

Un puntano bien mendocino

El músico está participando en algunos festivales de Mendoza y se prepara para este año salir de gira por la provincia presentando su segundo disco, Compadre del viento.

Lisandro Bertín nació en San Luis pero ya es un hijo adoptivo de Mendoza, lugar al que se mudó 20 años.

Su origen musical comienza en su provincia natal con Los Hermanos Bertín (sus seis hermanos varones y él), con los que han compartido innumerables noches de guitarreadas, como a él gusta decir. Luego continuó su carrera musical en Mendoza.

Lisandro, el tercero de siete hermanos, señaló que un niño que se inicia en la música debe disfrutarlo en lo cotidiano: " Se puede aprender a tocar un instrumento jugando, sin sentir la presión y la obligación de hacerlo y de esa forma evitar frustraciones".

El músico ha pasado por innumerables festivales. En su rol como solista creó el ciclo Cosas de la Cuyanía y ha subido a escenarios del nivel del Festival Nacional de la Tonada, Rivadavia Canta al País, Americanto, Fiesta del Orégano en San Carlos, Semana Federal, Fiesta de la Vendimia de la Ciudad de Mendoza 2010, Festival de La Paz y el Canto Cuyano, Feriagro 2011, Fiesta Nacional del Chivo, Fiesta Nacional de la Vendimia 2009 y 2011, 50° aniversario del festival de Cosquín, como parte de la delegación de Mendoza, y la Fiesta de la Cosecha 2011.

Su destacada carrera lo ha llevado a participar como jurado en distintos certámenes y concursos como Canto de la Fiesta Nacional del Chivo del 2009 al 2012, entre otros.

Como buen mendocino por adopción, su faceta lo ha llevado a participar en diversas vendimias creando la música para los festejos de Guaymallén, Tunuyán, Malargüe, Maipú y Capital.

Tras una larga carrera logró editar en el año 2011 su primer disco, titulado Soy primero su amigo. Con este material logró resaltar, enaltecer y reconocer las costumbres del canto cuyano y las tradiciones mendocinas.

-¿Quién es Lisandro Bertín?

-Todos los días me levanto con la intención y el propósito de renovar las ganas de hacer del camino de la música un medio de vida, para crecer, para ser mejor, para sembrar en tierra buena, para cosechar la mejor uva para el mejor vino. Para dar un mensaje alentador ante los tiempos difíciles que vivimos. Para no claudicar ante tanto bombardeo cultural, para saber que mis hijos van a recibir una herencia de fe y de buenas costumbres. Para honrar la vida, el trabajo, la honestidad, la solidaridad, para saber que el sudor de todos los días tiene sentido si lo que uno hace lo hace con profundo amor y sacrificio. Entonces podría decir que soy un hombre de fe y trabajo, y la música es el compromiso ineludible que encierra y define el espíritu de un profundo amor por nuestras costumbres nativas, porque me llena el alma, porque es mi forma de amar la tierra, a Dios, a la vida.

-¿Cuál es el camino que tenés por recorrer en los próximos días?

-La intensidad de una nueva temporada de fiestas vendimiales y festivales donde la costumbre manda a celebrar, entonces tengo el privilegio de ser parte de muchos de estos festejos.

-¿Qué fue lo más trascendente del 2017?

-Lo más trascendente del año pasado fueron dos nacimientos. El más importante de ellos, mi segundo hijo, José Aureliano. Y el segundo nacimiento fue el del nuevo disco, que se llama Compadre del viento. En este disco una de las canciones, que lleva el mismo nombre, tiene la poesía de Jorge Sosa y mi música.

-¿Cuáles son los planes para este año?

-Presentar el nuevo disco, salir de gira, volver a despertar el ciclo Cosas de la Cuyanía, que me dio un lugar en este entorno; compartir con amigos y colegas todos los escenarios que se puedan.

-¿Cuál es la canción que más te gusta cantar?

-Un hermoso vals de mi tierra puntana llamado Provincia de San Luis, de Alfredo Alfonso y Eduardo Troncoso.

-¿Aún te pone nervioso subir a un escenario?

-Sí, por supuesto, en algunos más que en otros; diría que es una mezcla de nervios y adrenalina.

-¿Cómo te imaginás este año?

-Con mucha expectativa por lo que pueda venir, uno trata de imaginarlo lleno de oportunidades y prosperidad, pero soy consciente de que también las adversidades suelen aparecer y entonces pido a que Dios me ayude a llevarlas adelante.

-¿Qué sueños tenés que no hayás cumplido?

-Llevar mi música a otros horizontes.

-¿Qué es lo mejor de los festivales de verano?

-El encuentro con los amigos de la música, el compartir un vino en el aro de una cueca o en el cogollo de una tonada, entonces las musas bajan a mezclarse con nosotros en todo ese maravilloso folclore.

-¿Qué es lo peor?

-El cansancio. Cuando llegás a casa de madrugada, querés dormir un poco más pero Candelaria se despierta a las 7 de la mañana pidiendo la mamadera (risas).

-¿Esos nervios te han jugado una mala pasada?

-No sé si los nervios pero sí recuerdo una vez que presentábamos la cantata Los hombres de San Martín y en uno de los temas nos equivocamos. Ante la expresión muy graciosa de uno de los músicos nos tentamos de tal manera que no podíamos cantar, fue casi la mitad del tema balbuceando palabras entrecortadas por la risa, fue muy gracioso, por suerte la gente lo entendió y se reía con nosotros.

-¿Cuál en toda su trayectoria fue la presentación más difícil?

-Hace unos años me tocó cantar una serenata a la Reina Nacional de la Vendimia saliente, fue un momento de mucha tensión. Las condiciones técnicas no eran las mejores y lógicamente la magnitud de semejante teatro griego con todo lo que significa la Vendimia fue difícil, pero un gran aprendizaje.

-¿Con quién te gustaría cantar en un escenario?

-Con José Luis Serrano, quien encarna el personaje de Doña Jovita.

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