La decisión del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela de asumir las competencias del Congreso desencadenó ayer una avalancha de críticas de la oposición venezolana y de varios países de la región y de la Unión Europea contra el gobierno de Nicolás Maduro, por considerar que el fallo constituye un zarpazo a la constitución y el estado de derecho en el país sudamericano.
La sorpresiva sentencia de la Corte, señalada de estar controlada por el gobierno, agudizó el conflicto entre los poderes públicos y amenaza con profundizar la crisis venezolana.
En el fallo, el Tribunal resolvió que "mientras persista la situación de desacato y de invalidez de las actuaciones de la Asamblea Nacional esta Sala Constitucional garantizará que las competencias parlamentarias sean ejercidas directamente por esta Sala o por el órgano que ella disponga".
"En Venezuela Nicolás Maduro dio un golpe de Estado", denunció el presidente de la Asamblea, Julio Borges, quien leyó ante las cámaras el fallo del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), calificándolo de "basura", e instó a la Fuerza Armada a no "seguir callada frente a la ruptura de la Constitución".
"Sabemos que la inmensa mayoría de los oficiales (...) están en contra del caos que sucede en Venezuela", sostuvo el diputado, y anunció que la cámara "desconoce" a la Corte.
El fallo se dio a conocer un día después de que los países miembros de la OEA se reunieran en Washington para debatir sobre la situación política en Venezuela. "Aquello que hemos advertido lamentablemente se ha concretado", sentenció el secretario general de la OEA, Luis Almagro, quien catalogó como un "autogolpe de Estado perpetrado por el régimen venezolano contra la Asamblea Nacional".
"El gobierno brasileño repudia la sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Venezuela que retiró de la Asamblea Nacional sus prerrogativas, en una clara ruptura del orden constitucional", afirmó la Cancillería, mientras la Unión Europea pidió un "calendario electoral claro" y llamó a "respetar la Asamblea Nacional y a todos sus miembros".
El departamento de Estado estadounidense condenó la decisión del Tribunal Supremo y advirtió de que debilita a las instituciones democráticas. El gobierno de Donald Trump agregó que esta medida "usurpa los poderes de la Asamblea Nacional, que fueron elegidos democráticamente" .
Horas antes, el gobierno de Perú condenó en un escrito la decisión del Tribunal Supremo venezolano por considerar que "constituye una ruptura del orden constitucional y democrático y, en consecuencia, decidió "retirar a su embajador".
Panamá y México también expresaron "su profunda preocupación" por las recientes decisiones del máximo tribunal. El gobierno mexicano además reiteró lo manifestado en una declaración divulgada la semana pasada por un grupo de 14 países, incluyendo los Estados Unidos, en la que pidieron elecciones inmediatas, liberar a los presos políticos y respetar las decisiones de la Asamblea Nacional.
La canciller colombiana, María Ángela Holguin, resaltó la importancia del "respeto por la separación de los poderes como pilar fundamental para la democracia".
Lo que dice el Tribunal
El Tribunal declaró en desacato a la Asamblea por negarse a cumplir una sentencia que había bloqueado la juramentación de tres diputados opositores del estado de Amazonas por la supuesta compra de votos. Aunque posteriormente el Legislativo revirtió dicha juramentación, el máximo Tribunal mantuvo la medida invocando una serie de tecnicismos y dejó en un limbo legal la situación de los legisladores electos. El Tribunal también abrió el camino para poner límites a la inmunidad de los legisladores tras declarar nulo el respaldo de la Asamblea Nacional a la activación del proceso para aplicar a Venezuela la Carta Democrática Interamericana.
El llamado de Macri
El presidente Mauricio Macri llamó a "recomponer el orden democrático" e insistió en la necesidad de que se cumpla con un calendario electoral y se libere a los "presos políticos". La activista venezolana Lilian Tintori, esposa del opositor detenido Leopoldo López, denunció ayer en Buenos Aires que la democracia de su país "está eliminada por el régimen de (Nicolás) Maduro", después de la decisión del Tribunal de sustituir en sus funciones al Parlamento luego de un encuentro con Macri.




