Mundo Martes, 9 de febrero de 2016

Turquía y Alemania intentarán parar el flujo de migrantes con la OTAN

Recurrieron al organismo para frenar la oleada de refugiados que siguen llegando a Europa.

Turquía y Alemania pidieron la ayuda de la OTAN para frenar el flujo de migrantes que sigue llegando a Europa, mientras el gobierno turco continúa bloqueando en su frontera a 30.000 refugiados sirios.

"Vamos a aprovechar el encuentro de los ministros de Defensa de la OTAN, mañana y el jueves en Bruselas, para hablar de las posibilidades y sobre en qué medida puede la OTAN ayudar a supervisar el mar, en apoyo al trabajo de Frontex y de los guardacostas turcos", declaró la canciller alemana, Angela Merkel, de visita en Ankara.

Turquía y Alemania, que en 2015 recibió a más de un millón de refugiados principalmente sirios, afganos e iraquíes, han acordado cooperar mejor, reiteró ayer el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu.

Turquía y la UE firmaron a fines de noviembre un plan de acción que prevé una ayuda europea de 3.000 millones de euros a las autoridades turcas, que a cambio deben controlar mejor sus fronteras y luchar contra los traficantes de personas.

Actualmente, cientos de refugiados se aventuran cada día desde las costas turcas para alcanzar las islas griegas del Egeo oriental y desde allí proseguir hacia Europa central y del norte.

La travesía es sumamente peligrosa y ayer al menos 30 personas, entre ellas 11 niños, murieron en dos naufragios cerca de las costas de la isla griega de Lesbos, al tiempo que otros dos demandantes de asilo fallecieron de hipotermia al intentar cruzar un río dentro del continente, dos nuevos episodios que hablan del drama humanitario que se vive en una Europa cada vez más cerrada.

Según datos publicados por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), unos 68.000 migrantes lograron entrar en Grecia desde Turquía en lo que va de este año.

Por su lado, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha dado cuenta de 284 muertos en esa ruta desde el 1 de enero.

En este contexto, la presión de la UE a Turquía para que abra sus puertas a los desplazados de Alepo ha irritado a los dirigentes turcos.

Las dos embarcaciones que naufragaron partieron de la costa oeste de Turquía y tenían como destino una de las islas griegas del mar Egeo.

La primera barca se hundió, 11 murieron y al menos 3 personas fueron rescatadas; mientras que en la segunda al menos 22 refugiados fallecieron y 18 sobrevivieron.

La Guardia Costera griega informó ayer que rescató a 573 inmigrantes y refugiados en varios naufragios durante el fin de semana pasado.

También 2 refugiadas iraquíes murieron de hipotermia al cruzar a nado el río Deliyska, desde Turquía a Bulgaria, en una zona donde las temperaturas rozan actualmente los cero grados, según informaron fuentes del Ministerio del Interior búlgaro.

¿Nos toman por idiotas?

"Ustedes le piden a Turquía que contenga el flujo de refugiados hacia sus países y ahora nos piden que abramos de par en par nuestras fronteras a los refugiados. ¿Nos toman por idiotas?", dijo indignado ayer el vice primer ministro turco, Yalçin Akdogan.

Una semana después de iniciarse una ofensiva del régimen sirio en la provincia de Alepo, con apoyo aéreo ruso, unas 30.000 personas esperaban ante el puesto fronterizo turco de Öncüpinar, indicó Davutoglu.

Turquía alberga a 2,7 millones de refugiados sirios.

Más noticias