La oposición se enfrentó a las fuerzas de seguridad cuando el primer mandatario presentó el decreto electoral.

Sigue la furia en las calles de Caracas por el llamado a Asamblea de Maduro

Por UNO

Fuerzas de seguridad de Venezuela lanzaron bombas lacrimógenas contra una manifestación de miles de opositores que rechazaron la convocatoria oficial a una Asamblea Nacional Constituyente, en momentos en que el presidente Nicolás Maduro entregaba al poder electoral el decreto que pone en marcha la polémica iniciativa.

Apoyados por camiones blindados, militares y policías bloquearon con una lluvia de gases, chorros de agua y perdigones de goma la marcha en la neurálgica autopista Francisco Fajardo, al este de esa capital, mientras jóvenes -algunos encapuchados- les respondían con piedras y tubos, en medio de incendios de algunas barricadas.

Mientras tanto, en el centro de la ciudad, donde las fuerzas de seguridad no dejaban pasar a los opositores, Maduro encabezaba un acto ante miles de seguidores, tras haber entregado al Consejo Nacional Electoral (CNE) el decreto de convocatoria al proceso para cambiar la Constitución.

El presidente Nicolás Maduro aseguró que la elección de los 500 asambleístas se hará "libremente a través del voto universal, directo y secreto en las próximas semanas", en sectores de la sociedad y municipalidades, lo cual según sus adversarios hará esa elección "fraudulenta".

 Embed      

La oposición asegura que la Constituyente consolida un "golpe de Estado", que según dice inició cuando el máximo tribunal de justicia asumió temporalmente a fines de marzo las funciones del Parlamento, único poder del Estado que controla. Esto desató las protestas que desde el 1 de abril dejan 31 muertos.

Al lado de Maduro, la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, a quien la oposición acusa de servir al gobierno, manifestó que el proceso de Constituyente "llevará a la paz del país que todos merecemos".

La situación ha despertado gran inquietud internacional. España expresó preocupación, Argentina, Chile y Estados Unidos estimaron que agravará la crisis, Brasil la calificó de "golpe" y Luis Almagro, secretario general de la OEA -de la que Venezuela inició su retiro- de "fraudulenta".

"Es una táctica tramposa"

Los opositores han reclamado elecciones, en la calle, pero el sorpresivo llamado de Maduro a la Constituyente deja en el limbo el calendario electoral: los comicios de gobernadores, pendientes y que debieron realizarse en 2016, los de alcaldes de 2017 y los presidenciales de 2018. "Es una táctica dilatoria chimba (tramposa) para zafarse de la presión del pueblo pidiendo elecciones", aseguró el constitucionalista Juan Manuel Rafalli.

Aunque una Constituyente se convoca para transformar el Estado y redactar una nueva Carta Magna, Maduro asegura que esta reforzará la Constitución de 1999, impulsada por el fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013) para "profundizar la revolución".

Constitucionalistas como José Ignacio Hernández y Rafalli sostienen que para ello no es necesario una Constituyente, pero esta le "garantiza" al gobierno una concentración del poder aún mayor.

Temas relacionados: