Cuatro días después del devastador terremoto en el oeste de China, la cantidad de muertos subió a1.706, mientras que aún hay más de 250 desaparecidos, informaron hoy las autoridades responsables
del rescate, según la agencia de noticias estatal Xinhua.
El jefe de Estado chino, Hu Jintao, viajó a la zona afectada por el sismo. El presidente recortó una gira por Latinoamérica por el terremoto y regresó anticipadamenteel sábado a China, indicó DPA. El terremoto de magnitud 7,1 ocurrido en la madrugada del miércoles dejó más de12.000 heridos, de los cuales 1.424 están en estado grave. La ayuda para las 100.000 personas que perdieron sus casas está llegando con lentitud por ladificultad en llegar a la zona afectada, en el sur de la provincia de Qinghai, en la frontera conla región autónoma del Tíbet. En el aeropuerto más cercano sólo pueden aterrizar pocos aviones y se registraba escasez dealimentos, agua potable, carpas, mantas, ropa de abrigo y suministros médicos. Muchas personas tuvieron que pasar una tercera noche a la intemperie, soportando bajastemperaturas. Hasta ayer habían sido trasladadas a la región casi 15.000 tiendas de campaña y 250toneladas de alimentos, según Xinhua.



