El ex presidente Nicolas Sarkozy acusó al sistema penal de Francia de tratar de destruirlo, después de que fuera acusado en una investigación por corrupción.
El ex líder del partido conservador fue interrogado como parte de una investigación penal en relación a las acusaciones de que recibió 67 millones de dólares en fondos de campaña ilegales del fallecido dictador libio Gadafi hace varios años.
Sarkozy dijo a la televisora TF1 TV y Europe-1 en una entrevista que fue detenido un día antes en las oficinas de la policía de París por “un deseo de humillarme”. Negó las acusaciones y dijo que “parte del sistema penal está siendo usado para fines políticos”.
El caso surge mientras el político de 59 años trata de volver al centro de la política junto a su debilitado partido UMP.
Horas antes, el auto del ex presidente salió en plena noche del estacionamiento del tribunal, en un recuerdo televisado de cuántos miembros de la elite política francesa deben responder por sus fechorías cuando estaban en funciones.
El dirigente de derechas, que intentaba regresar a los primeros planos políticos al frente de su partido UMP, había pasado horas en un interrogatorio judicial. Su abogado, Thierry Herzog, y el magistrado Gilbert Azibert también fueron interrogados.
Sarkozy está acusado de acudir a sus aliados políticos para obtener información acerca de una serie de investigaciones vinculadas con finanzas de campaña. Ha rechazado enérgicamente las acusaciones.
“Es un hecho más que erosiona la imagen de la clase política, porque da la imagen de un grupo todopoderoso que cree estar por encima de la ley”, dijo Jean Garrigues, especialista en historia política en la Sorbona.
Fuente: AP.




