El obispo de Augsburgo (sur de Alemania), Walter Mixa, acusado de haber golpeado en el pasado aalumnos de un orfanato católico, presentó su dimisión en una carta al Papa, anunció el jueves su
obispado.
"Con su renuncia, quiere evitar otros perjuicios a la Iglesia y para permitirle unarenovación", indicó el secretariado del obispado de Augsburgo en un comunicado, confirmando lainformación dada antes por el cotidiano alemán Augsburger Allgemeine. "Siempre tuve conciencia de mis propias debilidades" en "40 años de sacerdocio y 14 años en el servicio episcopal", declaró el obispo Mixa citado en el comunicado. "Pido una vez más perdón a todos aquellos con los que pude ser injusto y a todos aquellos a los que provoqué problemas", agregó. El obispo generó una polémica en Alemania después de la reciente publicación en la prensa delos testimonios de ex alumnos del orfanato católico de Schrobenhausen (sud) acusándolo deviolencias físicas en los años 1970 y 1980, cuando era cura en esa comuna. Después de que en un primer tiempo desmintió vehementemente dichas acusaciones, el obispoMixa admitió haber abofeteado a los alumnos en esa época y pidió perdón por los hechos. Por otra parte, el obispo, que era en la época responsable de la fundación de este orfanato,está acusado de malversación del dinero de la institución. En momentos en que la iglesia alemana está enfrentada a revelaciones en serie sobre casos deabusos sexuales en el seno de sus instituciones, este nuevo caso había puesto aún en mayoresdificultades a la conferencia episcopal alemana. El miércoles, su presidente, el obispo Robert Zollitsch, había sugerido al obispo Walter Mixaque hiciese una "pausa". (NA)



