Para algunas mujeres -al igual que en el caso de algunos hombres- conseguir una relación estable y duradera se termina convirtiendo en un frustrante camino que transitan con mucha angustia y que siempre termina del mismo modo: solas.
No es verdad que ya no hay hombres, ni que todos sean iguales y, menos aún, que ninguno quiere compromisos. La cuestión pasa por indagar la subjetividad propia y no tanto la ajena.
¿Por qué hay mujeres que no consiguen pareja?
