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La "hora del Planeta 2010" arrancó en Australia y está recorrió el planeta. En Argentina se esperan apagones de una hora en Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Tucumán.

Más de la mitad del mundo ya apagó las luces por el calentamiento

La "Hora del Planeta 2010" ya "apagó" las luces de la Ópera de Sydney y a lo largo del día irá

generando el mismo efecto -a las 20.30 horas locales- en casas, oficinas y lugares públicos unas

6.000 ciudades en 125 países.

El Fondo Mundial para la Naturaleza asegura que en 2009 participaron cientos de millones de

personas en 4.088 ciudades de 88 países. Para este año esperan superar la cifra de 1.000 millones

de personas y de 6.000 ciudades.

La iniciativa, organizada por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en

inglés), se originó en Sydney hace tres años y ahora es apoyada por algunas de las corporaciones

más grandes del mundo.

Para el WWF "la Hora del Planeta 2010 será la mayor llamada a la acción organizada jamás.

Servirá para demostrar que, actuando juntos, todos somos parte de la solución al cambio climático,

a pesar del insuficiente acuerdo de Copenhague".

América Latina también tomará parte del evento: Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Chile y

Costa Rica serán algunos de los países participantes.

América Latina también será parte del evento.

La Organización de Naciones Unidas anunció que se iba a sumar al evento al apagar las luces

de sus sedes en Nueva York, Nairobi y otras ciudades.

"Apagando las luces no esenciales durante una hora, la gente participará en un ejemplo

simbólico que puede inspirar el cambio que

tan urgentemente necesitamos", dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

Las remotas Islas Chatham, el Océano Pacífico, fueron las primeras en apagar las luces en un

evento que terminará 24 horas después en Samoa.

Cuando la "Hora del Planeta" empezó, sus organizadores aseguraban que reduciría de manera

significativa el consumo de energía alrededor del mundo, explica Nick Bryant, corresponsal de la

BBC en Sydney.

Ahora se han distanciado de esa aseveración y han puesto el énfasis en los aspectos

simbólicos y educativos de la campaña de apagar las luces, agrega Bryant.

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