Y también compartirlo, mostrarle al mundo donde estuvimos, provocar envidia de nuestra experiencia única.
En los últimos años cuando uno va a un partido, un concierto, o un gran evento de masas, hay una imagen de la que es imposible escapar: la de cientos de personas sosteniendo un aparato y capturando con él todo lo que está pasando delante de sus narices
¿Los celulares nos pueden dejar sin recuerdos?
