El Papa dijo, durante la homilía, que “la familia que vive la alegría de la fe la comunica espontáneamente, es sal de la tierra y luz del mundo, es levadura para la sociedad”, porque “las familias cristianas son familias misioneras”.
La sal de la tierra

Francisco presidió la Eucaristía en la Segunda Jornada de la Familia, enmarcada en el Año de la Fe, que comenzó el sábado con la asistencia de 150.000 personas.