LA HABANA, 1 Mar 2010 (AFP-NA y Reuters) - El líder cubano Fidel Castro aludió este lunes a la
muerte del preso político Orlando Zapata, tras una huelga de hambre de dos meses y medio, al
afirmar en un artículo que en Cuba "jamás se torturó a nadie, jamás se ordenó el asesinato de un
adversario".
Al comentar la visita a la isla del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, la
pasada semana, Castro dijo: "Lula conoce desde hace muchos años que en nuestro país jamás se
torturó a nadie, jamás se ordenó el asesinato de un adversario, jamás se mintió al pueblo", en
referencia indirecta a la muerte de Zapata.
Lula llegó a Cuba el martes pocas horas después de la muerte de Zapata, cuyo caso tuvo gran
repercusión internacional. El mandatario "lamentó profundamente", el fallecimiento, en
declaraciones a la prensa. "Algunos envidiosos de su prestigio (de Lula) y de su gloria, y
peor aún, los que están al servicio del imperio, lo criticaron por visitar Cuba. Ultilizaron para
ello las viles calumnias que desde hace medio siglo se usan contra Cuba", añadió el líder cubano,
alejado del poder desde 2006 por una crisis de salud.
El artículo de Castro fue leído por un locutor en la emisión estelar del telediario, seguido
de un reportaje sobre Zapata, en el cual se acusó a la oposición de dentro y fuera de Cuba
de"manipular" la muerte del preso.
En el reportaje, médicos que atendieron a Zapata dijeron que éste mantuvo su decisión de no
ingerir alimentos, y su madre, Reina Tamayo, agradece a los especialistas su intento de salvarle
la vida.
La muerte de Zapata provocó consternación en varios gobiernos europeos y de Estados Unidos,
así como reacciones de indignación en la oposición dentro y fuera de Cuba.
Según el documento de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional,
existen en Cuba 200 prisiones y campamentos de trabajo. Sólo en el primer semestre del año pasado,
al menos 532 disidentes fueron detenidos durante algunas horas o días.
El informe agrega que Cuba es el único país en el hemisferio occidental que no permite a la
Cruz Roja Internacional visitar sus cárceles.
Las condiciones de las prisiones son "subhumanas y degradantes", agrega el informe.