Una mujer quedó embarazada mientras estaba embarazada. Rebecca Roberts, que tiene 39 años, estaba esperando un bebé pero también volvió a quedar embarazada. Este fenómeno se le llama superfetación (es la concepción de un segundo bebé estando ya embarazada) y es una condición muy rara en el mundo.

Rebecca y Rhys Weaver son los padres y los protagonistas de este fenómeno casi único en el mundo de la medicina y muy extraño. Rebecca quedó embarazada aunque ya esperaba a otro bebé. Según un estudio del 2008, se ha dado en menos de diez casos en el mundo.

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Rebecca estaba esperando a Noah, su primer hijo y todo iba dentro de lo normal entre las 7 y 10 semanas de gestación. Pero en una ecografía se descubrió que además estaba la inesperada hermanita Rosalie, que fue concebida semanas después.

Los padres tomaron la noticia con preocupación sobre todo en el desarrollo de Rosalie dentro del útero. Pero los médicos le llevaron tranquilidad a los padres ya que la beba estaba creciendo muy bien. Ambos bebés nacieron por cesárea el año pasado en plena pandemia.

Rosalie pesó 1,1 kilo mientras que Noah pesó 2,09 kilos y los dos fueron separados y llevados a unidades de cuidados intensivos.

Los dos pequeños pasaron un largo tiempo separados dentro de unidades de cuidados intensivos neonatales (UCIN). Rosalie, quien nació pesando apenas 1,1 kg, fue enviada a una UCIN especializada en bebés prematuros, a 15 minutos de distancia del lugar en el que estaba su hermanito Noah, quien nació con un peso de 2,09 kg.

Al respecto, la madre contó: “Ella era una beba diminuta, aun comparado con Noah, que también era pequeño. Fue muy difícil". La mujer contó que la operación para tener a sus hijos fue muy importante y que luego los bebés también fueron llevados a dos hospitales distintos.

Rebecca explicó que el varón regresó a su casa a las tres semanas, pero Rosalie permaneció en cuidados intensivos durante 95 días, por que llegó a su hogar antes de Navidad.

De ahí en más los cuidados fueron muy importantes y ahora se puede decir que los hermanitos comienzan a vivir una vida normal. Y por eso los padres comparten fotos de los pequeños.