Se llama Amazones y está en el desierto de Atacama. Lo anunció el Observatorio Europeo Austral (ESO). El European Extremely Large Telescope (E-ELT) mide 42 metros.

Eligieron en Chile un cerro de 3.060 metros para instalar el telescopio más grande del mundo

Por UNO

SANTIAGO, 26 abril (AFP-NA) - El Cerro Armazones, de 3.060 metros y con un cielo eternamentedespejado en el desierto de Atacama al norte de Chile, fue elegido para acoger al telescopio

más grande del mundo, con un potencial que podría cambiar nuestra percepción del universo,

según científicos.

El Observatorio Europeo Austral (ESO) anunció este lunes en la ciudad alemana de Munich que

eligió a Armazones para construir allí su European Extremely Large Telescope (E-ELT), que con sus

42 metros de diámetro será el más grande del mundo.

La decisión fue adoptada por delegados de los 14 países miembros de ESO y está basada en "una

exhaustiva investigación meteorológica comparativa, que ha durado varios años", afirmó la entidad.

Cinco países competían para albergar este telescopio óptico, cuyo costo se estima en unos

1.300 millones de dólares y que -se prevé- debe comenzar a construirse en 2011 y estar operativo en

2018.

En su resolución, el Consejo del ESO señala los factores que favorecieron a Chile, entre

ellos la calidad de la atmósfera y el menor costo de construcción, según ESO.

El sitio chileno asegura además 320 noches claras por año, y el gobierno de Santiago ofreció

a la ESO 600 hectáreas alrededor de la futura instalación científica para evitar en el futuro toda

fuente de contaminación lumínica o actividad minera.

La elección del sitio "es un paso importante que nos permitirá finalizar los planos de

construcción de este proyecto, que permitirá un gran avance en términos de conocimientos

astronómicos", afirma en un comunicado Tim de Zeeuw, director de ESO.

El E-ELT "será el más grande ojo del mundo dirigido hacia el cielo" y "nos permitirá

posiblemente cambiar nuestra percepción del universo como lo hizo el telescopio de Galileo hace 400

años", agrega De Zeeuw.

El telescopio será construido muy cerca del observatorio del Monte Paranal, también

administrado por ESO, que acoge al Very Large Telescope (VLT).

El VLT, que consiste en cuatro telescopios de 8,2 metros de diámetro, es de alguna manera

"el hermano menor del futuro gigante telescopio, y según la ESO logró en 2009 captar el objeto más

antiguo y alejado observado en el universo, la emanación de una explosión que se produjo hace

13.000 millones de años, cuando el universo tenía el 5% de su edad.

"Hablamos del telescopio más grande del mundo y (como emplazamiento) Chile es el mejor del

mundo, no tengo dudas", dijo hace unas semanas sobre Armazones Massimo Tarenghi, astrónomo italiano

representante del ESO.

"Desde verano a invierno no hay una estación mala ni buena, lo que permite trabajar sin

interrupciones", según Tarenghi. Para Tarenghi, otra ventaja de Armazones es su ubicación frente

al Observatorio Paranal -también de la ESO-, lo que significa que no es necesario construir

un nuevo observatorio, puesto que se podrían aprovechar los mismos sistemas de operación y técnicos

que trabajan en el lugar.

"Con telescopios como el E-ELT, con la capacidad de observar cuerpos remotos, en no más de 15

años podremos tomar los primeros espectros de buena resolución de planetas extrasolares del tamaño

de la Tierra y ver si encontramos señales de vida", aseguró recientemente a la AFP el astrónomo y

académico alemán Wolfgang Gieren.

En tanto, la astrónoma chilena María Teresa Ruiz, premio nacional de Ciencias Físicas en

1997, explica que "la superficie de este telescopio será más grande que la de todos los telescopiosjuntos que funcionan en Chile, lo que permitirá explorar en el universo cosas que ni siquiera

podemos imaginarlas hoy".

La decisión de ESO "es un reconocimiento a la calidad de nuestro territorio y a las políticas

que el gobierno de Chile, bajo distintas administraciones, han impulsado para traer este tipo de

inversiones a nuestro país", dijo este lunes el vice canciller chileno, Fernando Schmidt.