El caso se conoció cuando una mujer que nadaba en una playa de Islas Canarias se llevó una gran sorpresa ante una aparición inesperada. Lo que en un principio parecía un pene humano, de quince centímetros de longitud, que flotaba terminó siendo la vejiga de un pez.
El caso se conoció cuando una mujer que nadaba en una playa de Islas Canarias se llevó una gran sorpresa ante una aparición inesperada. Lo que en un principio parecía un pene humano resultó ser el órgano de un animal marino
El presunto pene humano resultó ser la vejiga de un pez
La víctima del desagradable momento había avisado inmediatamente a la Policía y luego su llamado fue derivado al juzgado en funciones de guardia en Telde. La juez Virginia Peña no lo pensó dos veces: envió a la forense de guardia a efectuar el oportuno levantamiento legal de aquel por entonces presunto miembro inerte.
Ya en el Instituto de Medicina Legal de Las Palmas de Gran Canaria se le practicaron las pruebas necesarias que concluyeron que se trata de la vejiga de un pez.
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La vejiga natatoria de los peces de agua de mar puede llegar a tener cierta semejanza con un pene humano en estado flácido. En los ejemplares de cierta envergadura puede alcanzar tamaños de entre 10 y 20 centímetros porque ocupan el 5% del volumen total del pez.
No constan en Telde denuncias referidas a la pérdida de órganos sexuales masculinos, pero en los juzgados de la ciudad aún se comenta el último hallazgo de un cadáver flotando en sus costas que, tras la oportuna identificación, resultó ser el de una mujer que se quitó la vida y cuya desaparición no había sido denunciada.