Abogados del Reino Unido preparan una acusación contra Benedicto XVI por presunto encubrimiento de abusos sexuales contra menores por parte de sacerdotes.

El plan para arrestar al Papa

Por UNO

BBC Mundo

La campaña para arrestar a Benedicto XVI por "crímenes contra la humanidad" cuando visite el

Reino Unido en algunos meses recibió el respaldo del activista ateo Richard Dawkins.

El autor de

The selfish-gene (El gen egoísta) y

The God delusion (El espejismo de Dios) dijo que "abrazaba cordialmente" la iniciativa lanzada por el ateo

Christopher Hitchens.

¿En qué consiste tal campaña? Abogados de derechos humanos en el Reino Unido preparan una

acusación contra el Papa Benedicto XVI por su presunto encubrimiento de abusos sexuales contra

menores por parte de sacerdotes católicos.

Controversia garantizada

El doctor William Oddie, ex editor de la revista

The Catholic Herald, calificó al proyecto de "lunático".

El objetivo de los activistas es opacar la planeada visita papal al Reino Unido, el próximo

septiembre, la primera de un pontífice a este país desde 1982.

Richard Dawkins escribió en su blog: "Me siento optimista respecto a que concientizaremos a

la gente hasta un punto en que el gobierno británico considere difícil seguir adelante con la

visita papal".

En su columna de "The Guardian" del martes, el articulista George Monbiot escribe:

"Imagínense al Papa esperando juicio en una cárcel británica y sólo entonces comienzan a quedar

claras las implicaciones de una idea radical que jamás ha sido aplicada: la igualdad ante la ley".

El corresponsal para Asuntos Religiosos de la BBC, Robert Pigott, dice que la campaña

antipapal podría ser entendida como un intento malicioso de crear una "atmósfera de delincuencia"

alrededor del Sumo Pontífice.

"La controversia respecto a la presunta participación del Papa en el encubrimiento de abusos

sexuales contra menores les está proporcionando a los ateos un garrote con el que golpear a la

religión", añadió.

La noticia de la visita del Papa fue dada a conocer poco antes de que emergieran las

acusaciones de que Benedicto XVI había firmado una carta que dilataba la sanción contra un

sacerdote pederasta en Estados Unidos.

¿Estado legal?

La polémica se produce luego de una serie de escándalos por casos de pederastia que

involucran a la Iglesia Católica en Estados Unidos, la República de Irlanda, Alemania y Noruega.

El Vaticano ha defendido al Papa aduciendo que éste ha mostrado su disposición a reunirse con

más víctimas de abusos sexuales, mientras la Iglesia acaba de publicar pautas en internet para que

los obispos puedan enfrentar las acusaciones de estos delitos.

Los abogados Geoffrey Robertson y Mark Stephens están considerando tres posibilidades:

solicitarle a la fiscalía británica que inicie el procesamiento legal del Papa; iniciar su propia

querella civil o referir el caso al Tribunal Penal Internacional.

El escritor e iniciador de la campaña, Christopher Hitchens, dijo que el Estado Vaticano no

es legal, lo que plantea la pregunta de si el Papa, como jefe de Estado, podría reclamar inmunidad

diplomática.

"Naciones Unidas, en sus orígenes, le negó un lugar en su seno al Vaticano, pero le concedió

un estatus único: el de "observador", permitiéndole ser signatario de tratados tales como la Ley

del Mar y -¡qué ironía!- la Convención de los Derechos de los Niños, y para hablar y votar en

conferencias donde promueve sus controvertidos dogmas sobre el aborto, la anticoncepción y la

homosexualidad", señaló Hitchens.

Antecedente

El grupo citó como antecedente el caso reciente de la ex ministra de Relaciones Exteriores de

Israel, Tzipi Livni, quien canceló una prevista visita a Londres luego de que un juez británico

emitiera una orden de arresto en su contra a propósito de su presunta participación en el conflicto

de Gaza.

Sin embargo, el doctor Oddie, ex editor de "The Catholic Herald", dijo que la campaña misma

demostraba lo "extraordinariamente dementes" que eran Christopher Hitchens y Richard Dawkins.

"Lo que es legalmente válido es lo acordado entre autoridades legales, en este caso el

derecho italiano -el gobierno de Italia- y, segundo, el derecho internacional, determinado por

Naciones Unidas. Ambas autoridades legales aceptan que el Vaticano es un Estado legal".

"Christopher Hitchens tiene el derecho a decir que no debería ser así, pero no puede decir

que no sea así. Es como si los miembros de una sociedad demente dicen que son Napoleón", concluyó

Oddie.

El Vaticano descartó cualquier

posibilidad de que

el Papa renuncie a

propósito de los escándalos.