El atribulado jefe de BP Tony Hayward abandonó el martes el manejo diario de la crisis del derrame
de crudo en Estados Unidos y evitó dar un discurso en una conferencia donde su reemplazante fue
abucheado duramente por defensores del medioambiente.
Las acciones BP Plc cayeron hasta un 4,8 por ciento a un mínimo en 13 años, después de que la
compañía confirmó que Bob Dudley, un experimentado ejecutivo que trabajó durante una situación
crítica en Rusia, está ahora a cargo de administrar los trabajos de respuesta al derrame.
En los últimos días, directivos del gigante energético dijeron que Hayward permanecería en la
primera línea de la batalla hasta que la fuga de petróleo en el Golfo de México sea cerrada. Pero
su posición como presidente ejecutivo quedó bajo una extrema presión.
"Hayward seguirá al timón en el corto plazo, pero finalmente, este fiasco demostró haber
acortado su carrera", dijo un ejecutivo de un fondo que es uno de los principales 20 inversores de
BP.
Una serie de traspiés en materia de relaciones públicas y el fracaso en la una contención
rápida de la marea negra se fueron acumulando sobre la figura de Hayward desde que una explosión en
una plataforma petrolera mató a 11 personas y desató la fuga de crudo, que dos meses después, aún
continúa.
Esta semana, un juez estadounidense fallará sobre la validez de una veda por seis meses a la
perforación en aguas profundas en el Golfo de México.
La moratoria fue ordenada por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien también
enfrenta críticas por la forma en que manejó el peor derrame en la historia del país, que afecta
las costas de 4 estados, amenaza al turismo y la pesca e invadió pantanos que son reservas
naturales.
Las empresas de perforación petrolera están desafiando la veda, que cuenta con el apoyo de
militantes del medioambiente y pescadores que sufrieron esta semana una ampliación de la
prohibición a la captura de peces en el área. (Reuters)