El presidente de Ecuador, Rafael Correa, extendió este martes, por otros tres días, el estado de
excepción que había decretado el
pasado jueves, durante
la asonada policial que lo mantuvo retenido en un hospital.
El decreto presidencial autoriza al ejército a patrullar las calles hasta el 8 de octubre.
"La situación fue gravísima, está controlada, sin embargo tenemos grupos que deben ser
detectados, que son tremendamente peligrosos", dijo el presidente a RCN de Colombia.
Correa decretó el estado de alerta luego de que oficiales de la policía disidentes lanzaran
violentas protestas por un proyectado recorte en sus bonificaciones.