Los arrestados se desplazaban regularmente en avión hasta países sudamericanos en vuelos financiados por la organización para la que trabajaban y para regresar con la droga embarcaban como pasajeros en cruceros turísticos con escalas en diferentes puertos de España, Francia e Italia.En el punto de origen del crucero eran abastecidos con la cantidad de cocaína que debían transportar hasta el destino pactado, donde efectuaban la entrega de la droga a otras personas relacionadas con la red, que se encargaban de distribuirla en España y en otros países de Europa.
Los detenidos fueron localizados en la isla española de Tenerife, aunque la detención se produjo en una escala que el crucero realizó en Málaga (sur).




