En China se hartaron de la adicción que tienen los estudiantes con sus teléfonos celulares e implementaron un método poco ortodoxo pero no por eso menos efectivo. El ‘castigo’ que se ha implementado en algunas instituciones educativas de China donde se obliga a los estudiantes a romper sus celulares a martillazos.
Al parecer, este método es comúnmente utilizado por las instituciones para evitar que los estudiantes se conviertan en adictos por los aparatos tecnológicos.
En las imágenes se evidencia cómo los menores golpean con un martillo sus dispositivos móviles frente a sus compañeros destruyéndolos por completo y dejándolos inútiles.
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Esta medida permite, según las instituciones educativas, que los estudiantes se enfoquen y eviden distracciones durante las horas de clase para que mejoren su concentración y rendimiento académico.



