Luego de que fracasara la solución anunciada para contener el enorme derrame de crudo en el Golfo
de México, las autoridades norteamericanas lanzaron un alerta ante el pánico a que se produzca un
verdadero desastre ambiental.
Según informa el diario
El Nuevo Herald, la gigantesca cúpula de la empresa British Petroleum (BP) -que asumió la
responsabilidad del desastre-, con la que se pretendía contener la fuga de petróleo a unos 1.500
metros de profundidad, yace ahora en el fondo del mar.
Fracasó la iniciativa y los ingenieros tratan de hallar la forma de que dejen de formarse los
cristales de hielo que la obstruyen e impiden su colocación, precisó el matutino latino.
BP esperaba que la cúpula, colocada sobre la mayor de las fugas, estuviera operativa el lunes
y recolectara, a través de un ducto, aproximadamente el 85% del petróleo canalizándolo hasta un
buque en la superficie.
Tras el fracaso de la operación, la compañía no cuenta con un plan alternativo -señala El
Nuevo Herald- y es por eso que el temor sacude a las autoridades norteamericanas porque decenas de
millones de litros de crudo podrían causar una de las peores catástrofes ambientales de la
historia.
Hasta la fecha, fueron alrededor de 13,2 millones los litros de petróleo que tiñeron el mar.
