SANTIAGO, 19 marzo (AFP-NA) - El nuevo gobierno de Chile cifró en 452 los muertos a raíz del sismo
y maremoto de febrero, 45 víctimas menos respecto al último informe entregado por la administración
de Michelle Bachelet, que a su vez había sido revisado a la baja una primera estimación.
"A 20 días del terremoto todavía es difícil dimensionar los efectos que va a traer. El
conteo que desafortunadamente nos ha costado bastante precisar es que hasta el día de ayer tenemos
al menos 452 víctimas fatales y 96 presuntas desgracias", dijo el ministro del Interior, Rodrigo
Hinzpeter, en el foro empresarial de Icare.
Presuntas desgracias es la expresión que se utiliza en Chile para referirse a las personas
desaparecidas.
Este es el primer cálculo entregado por un ministro del gobierno de Sebastián Piñera, quien
asumió el 11 de marzo pasado, y con ello reabre la controversia generada por las versiones
contradictorias sobre muertos y desaparecidos entre la administración actual y la anterior.
El gobierno de Bachelet llegó a contabilizar 802 muertos, pero luego de reconocer errores en
la metodología, bajó a 497 el número de personas muertas identificadas, sin señalar cuántas había
muertas sin identificar ni cuántas estaban desaparecidas.
Hinzpeter también estimó que 200.000 viviendas fueron destruidas por la catástrofe que
devastó la zona centro y sur del país, contra medio millón calculadas por la administración
precedente.
Además calculó en 800.000 las personas que resultaron damnificadas de alguna manera, con lo
que descarta los 2 millones calculadas por el gobierno de Bachelet.