Hay decisiones que se toman en cuestión de segundos y terminan definiendo la supervivencia. Para David Cifaldi, un enfermero estadounidense de 32 años residente en Billings, lo que prometía ser una jornada ideal de trekking y camaradería en el estado de Montana se convirtió en una pesadilla que puso a prueba toda su templanza física y mental.
Cayó sobre un bastón de trekking, se le clavó en el torso y caminó 6 horas para salvarse
Ocurrió en las montañas de Montana. Un enfermero de 32 años resbaló durante una travesía y sufrió una herida escalofriante. Consciente del peligro, decidió no esperar el helicóptero y encaró un descenso a pie de 16 kilómetros con el bastón dentro de su cuerpo
El hecho ocurrió a mediados de julio, cuando Cifaldi ascendía el imponente Granite Peak junto a dos amigos de confianza. La travesía marchaba según lo planeado hasta que un imprevisto cambió todo el panorama: en un tramo rocoso e inestable, el joven perdió el equilibrio y resbaló. En la caída, la fatalidad quiso que uno de sus propios bastones de senderismo metálicos quedara posicionado de forma vertical justo donde él impactó.
El resultado fue tan dantesco como inmediato: la vara de metal atravesó su indumentaria y se le incrustó profundamente en la zona lateral del torso, quedando literalmente alojada en su cuerpo.
El juicio clínico en medio de la montaña
Ante una escena digna de una película de horror, el pánico habría paralizado a cualquiera. Sin embargo, la profesión de Cifaldi jugó un papel determinante. En lugar de entrar en shock o intentar sacarse el objeto punzante —un error común que suele ser fatal por provocar hemorragias masivas—, el enfermero respiró hondo y comenzó a evaluar su propio estado.
Revisó sus constantes respiratorias y comprobó que el bastón no había colapsado un pulmón (no presentaba signos de neumotórax) ni tampoco había comprometido arterias principales, ya que la sangre no brotaba a borbotones. El metal había quedado encajado en la masa muscular del lateral del abdomen y las costillas.
Con el diagnóstico preliminar en la cabeza y a miles de metros de altura, el grupo debía tomar una determinación: solicitar una evacuación aérea y esperar horas la llegada de un helicóptero en una zona de difícil acceso, o emprender la retirada por sus propios medios. Cifaldi observó el terreno, evaluó sus fuerzas y tomó una decisión insólita: caminaría hasta la base.
Caminó 16 kilómetros con el torso perforado
El trayecto de regreso se transformó en una caminata épica y agónica de más de seis horas a través de 16 kilómetros de terreno irregular. Cada paso generaba una molestia punzante, pero el enfermero avanzó a paso firme, sosteniendo la postura para evitar que los movimientos bruscos hicieran que la punta del bastón dañara órganos internos en el trayecto.
Sus dos compañeros de ruta cumplieron un rol fundamental: custodiaron sus espaldas, mantuvieron el monitoreo constante de sus signos vitales y, mediante un dispositivo de comunicación satelital, permanecieron en contacto directo con los equipos de emergencia para coordinar la llegada en el punto de encuentro.
A medida que las horas pasaban y el cansancio amenazaba con vencerlo, la templanza de Cifaldi no decayó. Finalmente, el grupo logró divisar el inicio del sendero en la base de la montaña, donde ya aguardaba una ambulancia lista para intervenir.
La extracción y el alivio
El montañista fue trasladado de urgencia al hospital de Billings. Allí, el equipo quirúrgico intervino de inmediato para extraer el trozo de bastón y limpiar la zona afectada. Los cirujanos confirmaron lo que Cifaldi había deducido en la montaña: el objeto atravesó el tejido muscular rozando estructuras vitales, pero sin destruir ninguna de ellas.
Tras la intervención y un breve periodo de observación, el enfermero fue dado de alta en excelente estado de salud, dejando para el recuerdo una de las historias de autorrescate y serenidad en la montaña más impactantes del último tiempo.
En pocas palabras
- Enfermero varado: Un hombre de 32 años resbaló en una montaña de Montana y se le clavó un bastón de trekking en el torso.
- Decisión vital: A pesar de la herida, evaluó su estado y decidió caminar 16 kilómetros para buscar ayuda médica en lugar de esperar un rescate aéreo.
- Autorrescate exitoso: Logró llegar a la base de la montaña, donde fue atendido y operado, recuperándose satisfactoriamente gracias a su templanza y conocimiento.



