Bolsonaro denuncia ataques terroristas y ya hay más de 300 detenidos

Por UNO

La ola de ataques que se extendió por el violento estado de Ceará (nordeste) sumó este sábado su undécimo día ante una población asustada por estos actos vandálicos que el presidente brasileño Jair Bolsonaro calificó de terrorismo y que el despliegue de la Fuerza Nacional no consiguió frenar.

"Sus actos, como incendiar o hacer explotar bienes públicos o privados, deben ser tipificados como TERRORISMO", tuiteó  el mandatario ultraderechista. 

Desde el inicio de los disturbios el pasado 2 de enero, las autoridades locales contabilizaron más de 200 ataques en 43 ciudades de Ceará, un estado pobre del semiárido nordeste, y la policía detuvo a más de 330 personas.

Esta ola de violencia se desató después de que el nuevo responsable de la Administración Penitenciaria anunciara el endurecimiento de las condiciones de detención para impedir que las bandas criminales dirijan sus operaciones desde las cárceles.

En los últimos diez días, integrantes de grupos de narcotraficantes atacaron bancos, autobuses e incluso comisarías, sembrando el temor entre la población de uno de los estados más violentos del país, donde viven nueve millones de personas.

Los ataques -que arrancaron en la capital, Fortaleza, y se extendieron después hacia el interior- afectaron a la circulación de autobuses, la recogida de basuras o al funcionamiento de los comercios.
  

Temas relacionados: