A 4 días, se divulgan encuestas que otorgan a Clinton el 45% contra el 42% para el polémico Donald Trump. La brecha es idéntica al margen de error.

Ahora dicen que Hillary lidera los sondeos y tranquiliza los mercados

Por UNO

Nuevas encuestas en Estados Unidos mantienen a la aspirante demócrata Hillary Clinton al frente de la puja por la Casa Blanca, tranquilizando los mercados mundiales que sufrieron caídas luego de que Donald Trump lograra acortar distancias, generando incertidumbre.

A cuatro días de los comicios, The New York Times y la cadena CBS divulgaron ayer un sondeo que otorga a Clinton el 45% de las adhesiones contra el 42% para el candidato republicano, una brecha equivalente al margen de error. Dos postulantes de partidos menores acumulan entre ambos 9% de las intenciones de voto.

La encuesta previa difundida a mediados de octubre daba a la ex secretaria de Estado de 69 años una ventaja de 9 puntos sobre el magnate de 70 años.

Pese a que se estrechó la distancia entre ambos candidatos, hay señales positivas para Clinton, que aspira a convertirse en la primera mujer en la Casa Blanca: los modelos de predicción del The New York Times y el sitio FiveThirtyEight le auguran ambos una victoria con 86% y 67% respectivamente. Tranquilizados por los nuevos sondeos que dan, aunque con un margen limitado, la delantera a Clinton, los mercados europeos y asiáticos se estabilizaban tras la neta caída del miércoles.

En las últimas semanas, la carrera sufrió el impacto de eventos sorpresivos, y el viento electoral ha cambiado una y otra vez de dirección.

Costos y beneficios

Clinton se benefició de un repunte a inicios de octubre tras la difusión de un video en el que Trump hablaba despectivamente sobre las mujeres, y cuando un tropel de mujeres lo acusó de acoso sexual, el republicano se desplomó en las encuestas. Pero luego que el FBI anunció la reanudación de la investigación sobre el uso por Clinton de un servidor privado cuando era secretaria de Estado, Trump, que venía rezagado, tomó impulso y aprovechó la oportunidad para cambiar el tenor de su candidatura. Sin embargo, los electores no parecen prestar mucha atención al venenoso festival de acusaciones e invectivas: 92% dice haber decidido ya a quién elegirá y 62% señala que las revelaciones de los últimos días no alterará su voto.

El presidente Barack Obama urgió a universitarios en Florida a votar por Clinton y no por el "obstruccionismo" y "bloqueo" que prometen los republicanos, impugnar a Hillary pese a que aún no ha sido elegida, revocar la ley sanitaria y gastar "años y años" en investigaciones de lo que sea.

"No tenemos que ir para atrás, podemos ir para adelante", aseguró Obama. Clinton hizo campaña en Carolina del Norte, con un mitin en la capital Raleigh, junto con su ex rival de las primarias demócratas, el senador socialista Bernie Sanders.

Pero más temprano, otro fuerte aliado, Obama, lanzaba una ofensiva contra Trump en Miami, repitiendo su alegato de que el magnate está "excepcionalmente descalificado para ser presidente".

"Todo el progreso que hemos logrado se irá por la ventana si no ganamos esta elección", señaló Obama, que considera a Clinton su heredera y guardiana de su legado.

Obama evocó los fracasos empresariales de Trump, su reticencia a divulgar su declaración de impuestos, su defensa de la tortura, y su trato despectivo hacia las mujeres.

Tras la resurrección del escándalo de los correos de Clinton, Trump mantuvo la disciplina y achicó distancias en los sondeos.

La esposa de Trump, la ex modelo de origen esloveno, Melania, hizo ayer campaña por primera vez con un discurso en el que se enorgulleció de su carácter de inmigrante y se comprometió a trabajar como "defensora de las mujeres y los niños" si llega a ser primera dama.